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Para el presidente de Fedecámaras, José Manuel González, el nuevo aumento en el salario mínimo se convertirá 'en sal y agua', si el Gobierno Nacional no toma medidas efectivas para detener el proceso inflacionario.
En este sentido, expresó que los ajustes en los sueldos y salarios deben ser revisados y estar cónsonos a las realidades.
'No basta con tener el salario mínimo más alto de América Latina, cuando también tenemos una inflación que se ubica en el puesto número uno'.
En este sentido, 'el Gobierno antes de aumentar debería previamente tener en cuenta una política antiinflacionario'.
Reiteró que entre abril de 2007 y abril de 2008 se ha registrado una inflación de un 29 por ciento, y 43 por ciento en el sector de alimentos.
'Vale destacar que los hogares destinan 41 por ciento de sus ingresos justamente a la compra de alimentos. Esto, en la clase media, pero los sectores de menos recursos invierten aún más. Al observar esto, podría pensarse que el aumento salarial es un engaño al trabajador porque igualmente su poder adquisitivo está disminuido producto de la alta inflación', explicó.
Manifestó además, que el sector empresarial está de acuerdo con un incremento salarial, pero reiteró su llamado al Gobierno nacional para que cumplan los convenios internacionales y las leyes que establecen el diálogo social en una mesa tripartida, entre voceros del Ejecutivo, empresarios y trabajadores.
'De este modo, será posible establecer una verdadera política de salarios que sea integral', dijo.
Recordó que desde hace 8 años, el Gobierno Nacional no convoca a la Comisión Tripartita Nacional sobre salarios mínimos, 'establecida en los Artículos 167 y 168 de la Ley Orgánica del Trabajo y al Convenio 144 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), según el cual todo miembro de la OIT se compromete a poner en práctica procedimientos que aseguren políticas efectivas entre los representantes del gobierno, las organizaciones de empleadores y de los trabajadores. Para González, la consulta no puede limitarse a una comunicación enviada pocos días antes de decretar el aumento, eso no es respetar el diálogo social'.
Además, según la opinión del dirigente gremial: 'si se aumentan los salarios y no se aumenta la producción y la rentabilidad de las empresas se les está condenando a la quiebra. Esto demuestra que el gobierno nacional no tiene intención de estimular al sector productivo. Con el aumento salarial, las pequeñas y medianas empresas y los sectores que están sometidos a regulaciones serán los más afectados'.
Compartió la opinión de su homólogo de Conindustria respecto a que no se está celebrando la creación de nuevos puestos de trabajo, ni nuevas empresas, por el contrario hace más dependiente a la población del Estado. Al respecto agregó que las continuas estatizaciones tampoco están contribuyendo ni a la inversión, ni a la creación de un solo nuevo empleo. También la economía informal continúa siendo un tema sin atender. Hay que cambiar la informalidad del empleo por puestos de trabajo estables'. REGRESAR |
| Fecha publicada: 03/05/2008 Fuente: 2001 Tema: empleo
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