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La revisión realizada al salario mínimo, así como a los sueldos de los trabajadores de la administración pública, implicará un mayor costo para el fisco.
Cuando el presidente Hugo Chávez Frías anunció los ajustes, indicó que el impacto fiscal será de 5,5 millardos de bolívares fuertes (antes 5,5 billones de bolívares), y ante ese pago adicional que se tendrá que efectuar el gasto en remuneraciones terminaría este año en 31 millardos de bolívares fuertes (antes 31 billones de bolívares).
El Ejecutivo nacional, en el presupuesto en 2007, contempló un gasto en sueldos de 25,4 millardos de bolívares (antes 25,4 billones de bolívares) y cuando se diseñó la asignación no se incluyeron los aumentos salariales que se harían en el ejercicio.
Por tal motivo, la primera etapa de pagos de los salarios se realizará con reprogramaciones de partidas y luego se consignarán ante la Asamblea Nacional los créditos adicionales, una vez que la Tesorería notifique las disponibilidades de recursos.
Efectos
Ese incremento en las remuneraciones implicará mayores egresos, los cuales tendrán efectos en el comportamiento de la liquidez monetaria, a pesar de las restricciones que se han registrado en los últimos meses.
Las cifras del Banco Central de Venezuela reflejan que actualmente la liquidez monetaria se encuentra en 152 millardos de bolívares (antes 152 billones de bolívares), nivel inferior al que se tenía al cierre de 2007 cuando estaba en 152,9 millardos de bolívares fuertes (antes 152,9 billones de bolívares). Mediante adjudicaciones de notas estructuradas, pagos en dólares y reprogramaciones de los desembolsos de los créditos adicionales, el despacho de las Finanzas Públicas ha regulado el dinero en circulación, sin embargo, esa estrategia no será prolongada.
Los egresos por salarios implicarán la inyección de más recursos a lo que se sumaría una aceleración en la ejecución del gasto por ser año electoral.
De acuerdo con lo indicado por las autoridades, una de las acciones que se seguirá tomando para secar la masa de dinero en circulación serán las emisiones de deuda, a lo que se añade el incremento de las tasas de interés para elevar el ahorro y desestimular el consumo.
El profesor del IESA, José Manuel Puente, explica que esas acciones ejercidas por el Gobierno demuestran una inconsistencia entre la política monetaria y la política fiscal.
'Con un boom petrolero se tendría que moderar el gasto a fin de evitar mayores impactos, pero lo que se está haciendo es gastar más y para poder regular la inyección de recursos se termina emitiendo más deuda, lo cual a la larga generará costos adicionales, debido a que se tienen que efectuar más pagos'.
La semana pasada ya se realizó una emisión de 4.000 millones de dólares en bonos (8,6 millardos de bolívares fuertes), lo cual si bien se reflejaría en una menor liquidez en las próximas semanas, en el tiempo tendrá otros efectos. La intención del Ejecutivo nacional es seguir colocando papeles, pero de los montos autorizados para las emisiones de deuda, al Ejecutivo nacional le queda pendiente por emitir 3,5 millardos de dólares, lo que indica que el margen de maniobra se acorta.
Puente apunta que en el poco tiempo esas estrategias se terminarán revirtiendo, debido a que no existe un efectivo control de la inflación. Y, a pesar de algunas restricciones, los precios continúan en alza.
En ese sentido, destaca que la inflación de los últimos 12 meses es de 30% y en el caso de los alimentos está en 42%, por lo cual apunta que al final los ajustes salariales anunciados recientemente no cubren la evolución de los precios. La revisión de los intereses, expresa, podría moderar un poco el consumo, no obstante, en el caso de las tasas pasivas, las mismas están muy por debajo de la inflación.
Hugo Chávez está semana aseguró que se tiene que establecer frenos al consumismo desbordado y elevar el ahorro. REGRESAR |
| Fecha publicada: 03/05/2008 Fuente: El Universal Tema: gobierno
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