9 de Junio de 2026  
Acerca de | Mapa del Sitio | Recomiéndenos | Pagina de inicio | Novedades |
2284 webs  
   

Noticias y Titulares de Venezuela


Novedades en Guia.com.ve

Temas
PRINCIPAL

Acerca de Venezuela
Automóviles
Bienes Raices
Comercio Exterior
Comida y bebida
Compra y venta
Computación
Cultura y arte
Deportes
Economía y finanzas
Educación
Emergencias
Empleo y trabajo
Empresas
Entretenimiento
Eventos y fiestas
Franquicias
Gobierno
Hogar
Internacional
Internet
Juegos
Leyes y Trámites
Marketing y Publicidad
Medios de Comunicación
No Gubernamental
Petroleo y Energia
Política
Salud
Sexo
Sucesos
Telecomunicaciones
Transporte
Turismo

ACTUALIDAD
CALENDARIO
NOTICIAS
RANKING
RSS
TIENDA
VIDEOS

IN ENGLISH
De interés



 


Venezuela es el país ideal para un terrorista, una sola bomba, bien colocada, paraliza o es capaz de paralizar su vida colectiva. Si el Guri deja de mover las turbinas colocadas al pie de aquella represa, la casi totalidad o gran parte del país deja de funcionar.

Fue lo ocurrido, como si asistiéramos a un ensayo dramático, la tarde del martes 29 de abril. El Guri abrió o estableció un paréntesis y el país, junto con él, entró en coma agónico. La Gran Caracas, la Gran Valencia, hasta Maracaibo, en el occidente del país, quedaron como esas alimañas que estiran la pata a falta del impulso vital.

Si el terrorista de nuestras suposiciones, además de colocar la bomba en el sistema del Guri, colocara dos o tres artefactos más en las plantas que mueven la industria petrolera en el occidente y en el oriente del país, la paraplejia sería, entonces sí, completa y perfecta. Nada se movería en los horizontes del país. Y si el terrorista de nuestra hipótesis fuera malvado, hasta el crimen nefando, podría condenarnos al hambre bloqueando nuestros cinco puertos principales. El ministro de Agricultura vería cuán inútil es su cargo pues la agricultura venezolana florece en Brasil, Colombia y EEUU, los tres países de dónde procede el grueso de los alimentos que consumimos. Nada más innecesario que ese Ministerio en un país que obtiene en el exterior más del 60% de los alimentos de su dieta diaria.

Por ventura, no hay terroristas que acechen a Venezuela ni enemigos bélicos prestos a bombardear nuestras industrias básicas. El único terrorista que ha anunciado o promulgado un bando de guerra contra Venezuela es Osama Bin Laden para castigar su condición de proveedor de petróleo, junto con Canadá y México, de Estados Unidos. Bin Laden, sin embargo, tiene presas más codiciables en los alrededores o cercanías de la cueva donde se supone urde sus planes siniestros. La distancia nos protege de unos terroristas que en septiembre de 2001 demostraron que sus amenazas no arden sólo como paja, ellas explotan como bombas. El petróleo venezolano es demasiado necesario para que alguien planee o considere la posibilidad de volar los pozos de los cuales se lo extrae. Por ello, sobran aquí los planes de seguridad para proteger las plantas generadoras del fluido eléctrico en escala nacional. No hay terroristas en Venezuela, ese espécimen no existe en los catálogos humanos de un país en exceso confiado y cómodo. Aquí los planes de seguridad consisten más en rezarle a la Chinita, si quien quiere preservar la industria petrolera vive en Ciudad Ojeda, o a la Virgen del Valle, si radica en Anaco. Sólo los militares, faltos de guerras que no existen, buscan con desesperación algo que justifique su institución, se ocupan de los problemas de seguridad y, por supuesto, las policías, que es el único cuerpo que prospera y se multiplica en nuestra Administración.

No pontifiquemos mucho acerca de la seguridad. Bin Laden demostró el 11S de 2001 que no hay país seguro. ¿Cuánto no han gastado los gringos desde los días de la Guerra Fría para custodiar, blindar o proteger a su país? ¿Les sirvió de algo aquel día tamaña preocupación por los problemas de seguridad? Nada valió para la seguridad de EEUU las doctas conferencias o los sesudos ensayos sobre el tema, que por espacio de decenios se realizaron antes de aquel fatídico día. Frente a quien está dispuesto a ofrendar la vida no hay cordones de seguridad, no existe vigilancia, no prevalecen precauciones. El terrorista predestinado o suicida traspasa cordones de seguridad, burla los ojos de la vigilancia y sabe disimularse hasta la genialidad histriónica. La política de seguridad de los grandes países está destinada a terroristas, llamémoslos cómodos o más o menos cómodos. Los otros, tipo Bin Laden, ponen una bomba en una basílica y para despistar hasta comulgan antes de colocar allí su aparato diabólico. REGRESAR


Fecha publicada: 09/05/2008
Fuente: El Mundo
Tema: petroleo

Noticias por día


*** noticias no disponibles ***
     
 

Copyright 2002-2018 por Guia.com.ve
Su privacidad | Contáctenos

Noticias de Venezuela | Carros en Venezuela | Eventos y fechas de Venezuela | Turismo en Venezuela | Gobierno de Venezuela | Inmuebles en Venezuela | Empresas de Venezuela | Internet en Venezuela