9 de Junio de 2026  
Acerca de | Mapa del Sitio | Recomiéndenos | Pagina de inicio | Novedades |
2284 webs  
   

Noticias y Titulares de Venezuela


Novedades en Guia.com.ve

Temas
PRINCIPAL

Acerca de Venezuela
Automóviles
Bienes Raices
Comercio Exterior
Comida y bebida
Compra y venta
Computación
Cultura y arte
Deportes
Economía y finanzas
Educación
Emergencias
Empleo y trabajo
Empresas
Entretenimiento
Eventos y fiestas
Franquicias
Gobierno
Hogar
Internacional
Internet
Juegos
Leyes y Trámites
Marketing y Publicidad
Medios de Comunicación
No Gubernamental
Petroleo y Energia
Política
Salud
Sexo
Sucesos
Telecomunicaciones
Transporte
Turismo

ACTUALIDAD
CALENDARIO
NOTICIAS
RANKING
RSS
TIENDA
VIDEOS

IN ENGLISH
De interés



 


No tengo mayores dudas sobre el hecho de que en este período de un Estado cultural bruto, déspota y sin otras metas que no sean el populismo, el folklorismo y el chovinismo de a puya, la utilización de bases privadas para la producción y difusión de las formas más legítimas de nuestro quehacer cultural es una necesidad primordial. Estas fuentes son múltiples y muy diferentes y su confluencia, relativa, sólo resulta pensable en una política frentista como es la de nuestra oposición política, frente al régimen autoritario y castrense. Quiero, además, apuntar que su presencia no es nueva y ésta ha subido y bajado en toda la historia contemporánea de nuestra cultura, sobre todo en el período democrático, en función de su salud o sus quebrantos económicos y su capacidad de encontrar dialogantes idóneos en la comarca cultural. Lo nuevo es su lugar primordial en este momento en que el Estado adversa todo lo que se parece a una actividad cultural legítima y seria.

Esa unidad, va desde el mecenazgo de las grandes corporaciones, sobre todo financieras, hasta la autogestión de los propios artistas sobre sus aparatos de difusión, pasando por empresas híbridas en las cuales tanto pesan unos como otros. Repito, a mi me parece tácticamente válido este frente de lucha que, por lo demás, es el único que podemos transitar. En lo que si no estaría para nada de acuerdo en que este esquema es el ideal, una suerte de libertad recuperada y destinada a durar. No olvidemos que venimos de una cultura estatal, prechavista, que se caracterizó por su amplitud y generosidad, del cual tantos y por mucho tiempo nos nutrimos. Como tampoco hay que dejar de lado, es lo que pretendemos tocar, los límites del financiamiento privado, en especial del alto mecenazgo. Adelantemos que si lo que se quisiera es alcanzar un esbozo abstracto de lo que pudiese ser la fórmula ideal de una política cultural yo diría que se trata de una formula mixta, donde el peso mayor o menor de sus componentes no podría ser determinado sino por la facticidad histórica, por las imprevisibles circunstancias.

Pero como quiera que andamos aprendiendo el mapa de los caminos privados, después de haber sido durante más de cuarenta años tan estatistas como cualquier bolchevique, es saludable que veamos los aludidos límites. La libre empresa, que no lo es tanto, y su ambiente natural el mercado son muy vainosos. Recuerde usted la masacre cultural que durante medio siglo practicó la televisión privada –hoy tan apreciada y protegida, lo cual también tiene sus razones– contra la posibilidad, nunca tan grande, de darle al pueblo la posibilidad de alcanzar niveles importantes de conciencia democrática y de elevación educativa y espiritual. Y si se quiere pasar al plano internacional piense usted en como la infinitamente poderosa industria hollywoodense de cine, ha cercenado, urbi el orbe, muchas de las posibilidades del cine y le ha hecho ingerir al universo mundo y durante un siglo los más tóxicos alimentos hechos a base de celuloide descompuesto, a parte por supuesto de suculentos e inolvidables banquetes como los del burlesco de los veinte, Wells, Kubrick, Coppola y una larguísima lista de grandes chefs (¿vale el remiendo, Héctor Concari?). O como se sabe, ya por confesión de partes, el lugar que tiene el mercado en las artes plásticas –y su fachada, los grandes museos. O los best seller, las modas, los premios, las relaciones públicas, los potrillos de las editoriales tan bien entrenados, el deseo de complacer a un tiempo la estética y los numeritos de venta y esto en señores escritores que debrían atender sólo a nuestra finitud aterradora, nuestras alienaciones y soledades y, ¿por qué no?, nuestras efímeras alegrías.

Lo que quiero decir es que no hemos llegado a ninguna arcadia, sino a nuevos escenarios de lucha, donde debemos ser –como recomendaba Brecht– astutos, muy astutos. No nos vaya comer la vanagloria o don dinero. REGRESAR


Fecha publicada: 12/05/2008
Fuente: TalCual
Tema: cultura

Noticias por día


*** noticias no disponibles ***
     
 

Copyright 2002-2018 por Guia.com.ve
Su privacidad | Contáctenos

Noticias de Venezuela | Carros en Venezuela | Eventos y fechas de Venezuela | Turismo en Venezuela | Gobierno de Venezuela | Inmuebles en Venezuela | Empresas de Venezuela | Internet en Venezuela