'Nos pueden acusar de estar parcializados a favor de la medicina sistémica, pero estoy convencido de que se trata de un sistema de salud científico, y en casos como éste, no puede haber espacio para la mezquindad. Yo mismo voy a llevar una buena exposición de motivos al ministro de Salud y también al presidente Hugo Chávez, para que se cree la misión sistémica'. Así se pronunció ayer el presidente de la subcomisión de Salud de la Asamblea Nacional, Briccio Urdaneta, a propósito de una visita que realizaron al Legislativo los representantes de esta modalidad y la Comisión para la Integración de Salud de Cuba y Venezuela.
Primero intervino el representante del Instituto Finlay, Guillermo Prado. Señaló que la medicina sistémica 'tiene que ir en rescate para la enseñanza de lo que es la medicina', y recordó que entre los principales objetivos de los médicos provenientes de la isla se encuentra el hacer bien a los demás.
Le siguió el presidente del Centro Médico Docente Adaptógeno, José Olalde, quien hizo un recuento de los principios que rigen esta forma de intervención médica que ataca, sobre todo, enfermedades crónicas degenerativas. 'Esto es una ayuda para la humanidad', indicó, al tiempo que hizo mención a la medicina ayuvérdica, la china y hasta el chamanismo ruso. 'Nuestra solicitud es un apoyo a los hermanos cubanos y a los diputados de la Asamblea Nacional para que nos permitan este esfuerzo filantrópico y humanitario'.
Hasta el psiquiátrico.
Urdaneta defendió con igual fuerza lo que considera que son los beneficios de la medicina sistémica. Aclaró que la propuesta de crear la misión sistémica no era suya, pero al ver la evidencia ofrecida por los integrantes de esta modalidad, se había convencido. 'Estos beneficios tienen que estar al servicio de todos los venezolanos, y sobre todo para quienes menos tengan. Todos los venezolanos deben tener acceso a los servicios, y quien se oponga, lo mando a poner en un psiquiátrico, porque tiene que estar loco'.
El presidente de la subcomisión señaló que el Instituto Venezolano del Seguro Social debía 'abrir puertas y ventanas' para reconocer lo que considera que son beneficios irreductibles.
Al ser consultado sobre la confianza que pudiera generar esta modalidad, que no es reconocida por especialistas de la medicina tradicional, Urdaneta explicó que ambas podían convivir y que a sus manos habían llegado los informes realizados desde el centro de adaptógenos. 'Además, nosotros hemos hablado con pacientes y ellos han expresado que han sido beneficiados'.
Por su parte, Olalde indicó que aspiraban a una implementación masiva de su producto en el país. 'Tenemos la infraestructura adecuada, contamos con 50 centros médicos para atender 40.000 pacientes mensualmente'. Por los momentos están llevando adelante un plan piloto en Cuba, pero aún no se ha concretado la idea de exportación. REGRESAR |