| La puja interna de PSUV, para los comicios de noviembre está llegando a su máxima expresión, sobran candidatos y faltan puestos, y como no se aprobó la Reforma Constitucional, el mapa geopolítico quedó inalterable, no hay donde inventar, y sólo tenemos lo que hay, los mismos municipios e idénticas gobernaciones. En un país como el nuestro que cuenta con uno de los sistemas electorales más confiables del mundo, resulta inverosímil que de Smartmatic pasemos el baremo de Sabaneta. Sí, así será, el índice presidencial, mano izquierda literalmente, será el medio de selección y dará por terminadas las diatribas electorales locales del PSUV. No puedo permanecer indiferente, ante las contradicciones y paradojas de ese partido, no porque sea miembro, sino como parte del mejor equipo, Venezuela, observo que, por una parte se promueve la participación protagónica del pueblo, se aupa la constitución de cooperativas, incluso se expropian tierras, se estatizan empresas para darle al colectivo una cuota de poder, se constituyen consejos comunales, se le otorgan recursos que son de la nación, se democratiza la adquisición de divisas, se endeuda al país para ayudar a otros, pero, a la hora de elegir autoridades, vena principal del sistema democrático, ahí sí no, para eso no hay sino un solo protagonismo, y no es por cierto el del soberano. Esta perversión del sistema ni es nueva, ni está abolida, es más en otras latitudes, hace nada en Rusia, el expresidente Putin eligió a uno de sus más cercanos pupilos para que lo sucediera en el cargo, todo muy democráticamente, y aquí en la oposición también, no se pierdan la pelea López-Liliana, sin embargo no por vigente es aceptable, y mantengo el criterio que en cada localidad el conflicto entre los múltiples candidatos debe resolverse en elecciones internas, para robustecer nuestra democracia social, que no quede duda que aquí también tenemos. Hyllarys y Obamas en plena disputa partidista y que podemos resolverlo institucionalmente, de manera horizontal y no aplicando el principio de autoridad vertical, lo cual además, iría desarrollando en el pueblo la sensación de empoderamiento que tanto pretende el alto gobierno. Chávez El liderazgo indiscutible de nuestro Presidente no debe utilizarse como fórmula mágica para resolver cada uno de los problemas del país, y menos de un sector, aunque sea de su propio partido, ya bastantes tareas pendientes hay como para que tenga que ejercer de sentenciador de quién se va o quién se queda, ese tipo de decisiones le corresponden a los inscritos en el grupo, claro. Como el asunto tiene implicaciones personales, cuotas de poder, no es fácil que la cúpula no intervenga, en Caracas, donde capitanea el favorito Aristóbulo, en Anzoátegui con Tarek con Willian Lara en el ring, en Carabobo tras la estrepitosa caída de Acosta hay nada menos y nada mas que 32 psuvistas aspirando; en el vecino Estado Aragua dos pesos pesados, Carlos Escarrá y Rafael Isea; no olvidemos a Falcón que intenta emular el “plan Kirchner” dado que la esposa del actual gobernador pretende continuar la rutina familiar; comprenderán ustedes las razones de dejarle la responsabilidad al ciudadano Chávez. La historia debe irse liberando de figuras mesiánicas, dejémoslas para las fábulas y anécdotas del siglo pasado; nombres como Hitler, De Gaulle, Roosevelt, Churchill, de éste por cierto hay tanta tinta impresa, que cabe recordar que su mordacidad fue muy celebrada; Richard Nixon lo narra en su libro LÍDERES, recordando entre otras, aquella de la invitación que le cursó el autor George Bernard Shaw, en el cual le recomendó que asistiera con un amigo, y Churchill le contestó que para el estreno estaría ocupado pero que iría a la segunda representación, si es que la habría, ahora hay otras exigencias. Ese tipo de personajes y de controversias que hicieron las delicias de la galería están pasados de moda. La actualidad reclama personalidades menos grandilocuentes, más pragmáticos, gerentes más efectivos que efectistas, y dentro de esa gama de aspirantes a candidatos hay gente con esas características que podrían quedar fuera del escenario producto de un error de señalamiento. Sí que la consigna es, y lamento contradecir al gobernador Cabello, trabajar, apoyar la elección interna, un no rotundo al método del dedo… REGRESAR |