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El 18 de mayo de 2005 el Gobierno nacional inició formalmente uno de los proyectos más ambiciosos para la recuperación de Vargas. Un plan macro, perfectamente estructurado, con participación de 8 ministerios y 3 ejes estratégicos de inversión: infraestructura, urbanismo y desarrollo endógeno. Así se publicitó el Plan Vargas, respaldado por una inversión que superó para la fecha los 920 millardos de bolívares, bajo la batuta de Mininterior, a través de la Comisión Nacional de Gestión de Riesgos. Se vislumbró como la panacea que conduciría a la región a un nuevo sitial como estado turístico y comercial, en una etapa de dos años.
'Visto en el papel el Plan Vargas era un proyecto estupendo y de gran calidad. El problema fue cuando se quiso transformar el dicho en hechos. Allí se iniciaron las fallas', relata el dirigente comunitario Carlos Teixeira, quien presentó en el 2007 un documento ante la Fiscalía General solicitando una investigación, que a la fecha no ha tenido respuesta.
De acuerdo con el docente, los cinco entes encargados del desarrollo de obras -Minfra, Minambiente, Mindefensa, Corpovargas y Minvivienda- no cumplieron metas establecidas, dejando en proyectos cerca de 40% de lo señalado en el instructivo presidencial. 'Se pautaron 29 sistemas de control de torrentes, pero 10 no han sido acabados y otros 6 son criticados por los propios comités de riesgo de su sector, como la cuenca de Mamo. De 10 planes de vialidad y puentes se concretaron 7. En saneamiento ambiental, se intervino la red de aguas servidas, pero no se concluyó lo más importante: la planta de tratamiento de Punta Gorda. Se prometieron 7 esquemas de protección de costas (espigones), concluidos con fuertes cuestionamientos'.
Capítulo aparte el desarrollo de viviendas. 'Es el aspecto más duro por el déficit de vivienda en la región. Se estipulaba construir 29 desarrollos habitacionales, que equivalen a 9 mil viviendas. Serían ubicadas en parroquias Catia La Mar, Carlos Soublette, Maiquetía, Macuto, Caraballeda y Naiguatá, con una inversión de 619 millardos de la época. Las únicas que se levantaron fueron las de La Veguita (Macuto) y los apartamentos del Martín Vegas (Catia La Mar)'.
En cuanto al Desarrollo Endógeno, Teixeira reconoce el fortalecimiento de cooperativas en materias específicas, como la acción turística y ambiental en sitios emblemáticos como Macuto, Caraballeda y Naiguatá. La investigación señala que la mayoría de las obras se quedó sin recursos debido a los cambios que en el proceso sufrió cada obra. Otro elemento: los retrasos para iniciar la intervención, que en algunos casos llegó a un año, lo que encareció los costos. REGRESAR |
| Fecha publicada: 19/05/2008 Fuente: El Universal Tema: gobierno
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