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Ayer, American Airlines tomó las medidas más radicales anunciadas hasta el momento para hacer frente a la crisis financiera que muchos consideran una amenaza mayor para la industria aérea de Estados Unidos que la que, en su momento, constituyeron los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001.
En medio de la crisis producida por los elevados precios del combustible (el crudo alcanzó el miércoles los US$133 por barril), la fi lial de AMR Corp. dijo que disminuirá la cantidad de asientos que ofrece por vuelo en hasta un 12% en el cuarto trimestre. Se trata de la mayor reducción de servicio desde los ataques terroristas de 2001. American también reveló que eliminará al menos 75 de los 954 aviones de su fl ota y de su división American Eagle. Tales medidas podrían provocar el despido de miles de trabajadores.
American, la aerolínea más grande del mundo por tráfi co, también empezará a cobrarles a algunos pasajeros en vuelos domésticos US$15 por registrar una maleta. American y otras aerolíneas, siguiendo los pasos de United Airlines, ya les cobran a algunos clientes US$25 por registrar una segunda maleta.
“La industria aérea no seguirá ni puede seguir en su actual estado”, acotó recientemente Gerard Arpey, presidente ejecutivo de AMR, durante la asamblea anual de la compañía.
Las nuevas medidas tienen el objetivo de “reducir la oferta no rentable”, dijo el ejecutivo a los accionistas. En cristiano, eso signifi ca eliminar los vuelos que generan pérdidas y reducir el número de asientos de bajo precio en la clase turista. Otras aerolíneas, que ya han anunciado sus propias reducciones de capacidad, probablemente se seguirán achicando para contrarrestar la rápida alza en sus cuentas de combustible.
Los costos del combustible, que han subido 64% frente a un año antes, amenazan con provocar una nueva ronda de bancarrotas este año, advierten algunos analistas, y quizá cierres de empresas. Si otras líneas aéreas siguen el ejemplo de AMR, pronto los viajeros no sólo verán menos vuelos sino también pasajes más caros. También podría haber despidos entre los empleados de la industria.
El sector eliminó unos 130.000 empleados en los días negros después de los ataques de 2001. Actualmente emplea a unas 450.000 personas.
“Empezó la carrera para ver si las aerolíneas pueden elevar los pasajes lo sufi ciente para cubrir sus costos de combustible antes de que se les agote el efectivo” advirtió Roger King, analista de CreditSights en un reporte el lunes.
Si los precios del crudo siguen escalando, el aumento en los pasajes podría empezar a desanimar a muchos viajeros.
Entre las aerolíneas, AMR quizá tenga más motivos que ninguna otra para tomar medidas radicales.
Es la única de las aerolíneas estadounidenses grandes y tradicionales que no ha atravesado por un proceso de reestructuración en bancarrota, lo que signifi ca mayores costos laborales y de flota que sus rivales.
Además de cobrar la cuota de US$15 por pieza de equipaje, American dijo que está incrementando las cuotas de otros servicios. El objetivo, señaló, es generar “varios cientos de millones de dólares” en ingresos anuales adicionales.
Eso no podría ser sufi ciente. A pesar de realizar más de 10 incrementos en las tarifas en los últimos meses, las aerolíneas están captando sólo una ínfima parte del alza en los costos del combustible.
Algunos analistas creen que la industria estadounidense registrará pérdidas operativas superiores a los US$7.000 millones este año, un nuevo récord. En comparación, en 2001 la industria reportó una pérdida neta de US$10.300 millones.
El principal culpable de las preocupaciones actuales es una cuenta de combustible que podría sumar US$60.000 millones este año, entre US$18.000 millones y US$20.000 millones por encima de lo registrado el año pasado. Las aerolíneas estadounidenses acumularon ganancias del orden de los US$3.800 millones el año pasado.
Las grandes aerolíneas, que están inmersas en cuantiosas pérdidas luego de dos años de ganancias gracias a los drásticos recortes de costos posteriores a 2001, intentan recaudar más efectivo mediante colocaciones de deuda y venta de activos, junto con el incremento de las tarifas que les cobran a los viajeros. Lo que no estaban haciendo, al menos no hasta el gran paso de AMR, era recortar signifi cativamente sus flotas. REGRESAR |
| Fecha publicada: 22/05/2008 Fuente: El Nacional Tema: transporte
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