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'El sistema de salud se derrumbó en Venezuela por falta de prevención, cuando las autoridades eliminaron los boletines epidemiológicos para ocultar la verdad y, de paso cerraron los ojos frente a hechos irrefutables que ahora se disparan hacia cifras alarmantes de endemias; la mayoría de ellas a punto de desaparecer antes de 1998, como consecuencias de programas que fueron aplicados con mucho éxito en todo el territorio nacional'.
La consideración la hicieron los médicos especialistas, Mirtha Riera Castellanos, quien entre sus credenciales tiene título de psiquiatra además de un máster en salud pública, en malaria y en saneamiento ambiental y el doctor Douglas León Natera, presidente de la Federación Médica Venezolana.
Ellos señalaron que la grave situación por la cual atraviesa la salud fue informada a la oficina que tiene en Caracas la Organización de Estados Americanos (OEA), pero aún no han obtenido respuestas.
Allí se refleja el inexistente diseño de la política sanitaria, mediante la cual el Gobierno intenta recentralizar la salud. Los máximos directivos de la Academia Nacional de Medicina, junto al rector de la Universidad Central, denunciaron en la OEA y ante la Organización Panamericana de la Salud, que el Gobierno dejó de lado las distintas patologías emergentes detectadas por los sanitaristas en pequeñas localidades. Con base a la experiencia determinaron los técnicos, que cuando se obvian responsabilidades de este tipo como resultado se llegará a una epidemia.
La muestra evidente está ocurrido al pueblo venezolano ahora atacado por el dengue. Allí están las cifras del año pasado, ahora proyectado con más fuerza y menos intención de combate desde el sector oficial. Enfatizó la doctora Riera Castellanos, que hasta el 5 de abril de este año se registraron en Venezuela 20.328 casos de dengue, con un considerable porcentaje de hemorrágico, 10.344 de malaria, 55.550 incidencias de parotiditis. Al multiplicar esta constante por el resto de los cuatrimestres próximos, la cifras serán muy superiores a las del año pasado. En la semana 14 del 2008 la malaria indica 495 casos.
Se refleja que a finales de año deberían registrarse 10.344 casos según indica la proyección. Los sanitaristas desde sus cátedras universitarias han lanzado la alarma, pero las autoridades de salud no han atendido las observaciones. El dengue alcanzó en la misma semana a 21.837 casos, el año pasado también en la semana 14 habían sido reconocidos 14 mil 465 casos. A finales de año se habrá registrado un grave incremento de la enfermedad.
La experta en salud pública, Mirtha Riera Castellanos, enfatizó que se demuestra allí la carencia de política sanitaria para el combate de las epidemias. El Gobierno no instrumentada ninguna política sanitaria ni procedimientos estratégicos para la prevención. El grave problema inicia su debacle cuando el ministro de Salud eliminó la Dirección Sectorial de Malariología y Saneamiento Ambiental.
Las funciones que cumplía esta dirección fueron trasladadas a los epidemiólogos regionales. La falta de saneamiento ambiental básico guarda relación directa con las epidemias. Muchas comunidades carecen de agua servida y de cloacas mientras el Ministerio de la Salud no genera la vacunación de la comunidad, se derrumbó el sistema sanitario en el país.
Todo esto se incrementa con la gran falacia del Gobierno al instalar módulos de Barrio Adentro. Los espacios donde se ofrece atención primaria a los afectados por cualquier síntoma, algunas veces puede ser benigna, pero en otros es factible alcanzar el inicio de alguna epidemia, la cual no puede ser detectada por quienes intentan hacer diagnósticos sin el debido conocimiento de la afección presentada por el paciente. Barrio Adentro es la máxima representación de la ruralización de la medicina.
En las metrópolis se deben construir ambulatorios urbanos, donde existan especialidades y no un pequeño cuarto donde el acto médico se efectúa en presencia de vecinos sin resguardar el pudor del enfermo. A todo esto se le tiene que añadir el derrumbe de la práctica médica, de la estructura de los hospitales tradicionales, los cuales se están cayendo a pedazos.
En esta parte recordó el doctor León Natera, que a mediados de 2000 cuando la FMV denunció las epidemias que atacaban a la población, desde el Ministerio de Salud le suspendieron la dotación de vacunas a los médicos, que en el vestíbulo de la Federación se incorporaron a aplicar protección a la población que acudió en busca de esa prevención. Luego, el sector oficial tampoco pudo atender a la comunidad necesitada.
Otro motivo de las enfermedades es la falta de saneamiento oportuno en la ciudad. Montones de basura permanecen en las esquinas. En esos promontorios están los focos que infectan a los vecinos, con mayor agresión contra niños y ancianos. REGRESAR |
| Fecha publicada: 27/05/2008 Fuente: 2001 Tema: salud
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