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| El desempeño de la economía venezolana económica parece demostrar la verdad que encierra este refrán. No obstante haber disfrutado de un precio del petróleo 80 por ciento por encima del obtenido en el primer trimestre del año anterior, durante el primer trimestre de este año la economía venezolana disminuyó su ritmo de expansión para crecer 4,8 por ciento. Esta tasa es aún significativa, sin duda, pero es también preocupante al descomponerla por actividad económica (el único sector que mantiene tasas de crecimiento similares a las de los trimestres anteriores es telecomunicaciones) y al ubicarla en un contexto caracterizado por factores como: 1) una inflación muy elevada (la más alta del continente y la segunda más alta del mundo después de Zimbabue a pesar del estancamiento de la liquidez monetaria que se ha mantenido durante los primeros 5 meses del año); 2) la virtual ausencia de inversión privada nacional o extranjera; y 3) un aumento en la costo de endeudamiento público en los mercados internacionales a pesar del aumento en los precios del petróleo.Y aunque según el BCV el 'Gasto de Consumo Final Privado' creció 11% durante el primer trimestre de este año, de acuerdo con algunas encuestadoras privadas por primera vez en cuatro años el consumo de los venezolanos no sólo no crece sino que se contrae, aunque muy ligeramente. La opacidad de las cuentas fiscales hace muy difícil responder la pregunta '¿donde están los reales?', pero es evidente que a pesar de ser éste un año electoral, no desean inyectárselos de manera indiscriminada a una economía que desbordaría, cual vaso, en presiones inflacionarias y sin generar mucho valor en términos de bienestar social.La consigna entonces para lo que resta de año parece ser la de concentrar los beneficios en la población electoral importante para el Chavismo, hecho que explica el intento de buscar una fórmula que permita atender simultáneamente la escasez de productos básicos y la inflación. Pero más allá de la importación directa y masiva de productos básicos por parte del Estado para distribuirla a precios altamente subsidiados, de las medidas dirigidas a reducir el valor del dólar en el mercado negro, y de las amenazas a la expropiación de productores y comerciantes, no parece haber mucho más. Lo peor es que la desaceleración promete continuar durante los dos próximos trimestres previos al acto electoral. Pero ojo, desaceleración no equivale a recesión: la economía seguirá creciendo, sin duda, pero de manera mucho más lenta. En este sentido cabe recordar la segunda parte del refrán: 'sí, el dinero no lo es todo, ¡pero cómo ayuda!' REGRESAR |
| Fecha publicada: 30/05/2008 Fuente: TalCual Tema: economia
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