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El gobierno actual tiene diez años al frente de la administración pública. Hemos visto cambios significativos, Barrio Adentro y Mercal/Pdval son políticas aceptadas por todos. Y pueden ser mejoradas. Una acción positiva. El torrente de petróleo a precios que superan los 120 dólares por barril permite el financiamiento de este par de iniciativas. Se pudiera hacer más. Se han cometido algunos errores en materia económica. La compra de las acciones de Cantv, de La Electricidad de Caracas, de Sidor y de Cemex, por decir algunas, no agregó ni un céntimo al PIB criollo.
Con esa cantidad de dinero, alrededor de 10 mil millones de dólares, se pudo haber construido el nuevo acueducto para Margarita, malecones, caminerías, paseos y plazas en todas las zonas turísticas del país, digamos en Morrocoy, en Zulia, en Falcón, en Sucre y en Anzoátegui. En la zona andina. Así convertiríamos a Venezuela en una potencia turística mundial. Una inversión reproductiva inigualable, generando empleo, crecimiento y desarrollo.
La ciudad de Caracas no se ha beneficiado en nada de los altos precios petroleros. El gobierno de Pérez Jiménez le dejó grandes obras. Luego los gobiernos posteriores marcaron su estadía con nuevas construcciones: distribuidores como La Araña y el Ciempiés. El Parque Central. El Poliedro. El Teresa Carreño. El Caracas Hilton. En estos 10 años Caracas no ha recibido un trato adecuado.
Muy bien podría construirse un sistema vial que completara la vuelta a la capital prolongando la Cota Mil. Un nuevo sistema de autopistas urbanas que enlacen en forma directa Caricuao y el este de la ciudad. Un ruta directa entre la Autopista Regional del Centro y la Autopista de Oriente y evitar así el cruce obligatorio de la ciudad por quienes viniendo de occidente quieran trasladarse al oriente.
Un moderno sistema de distribución por encima y a lo largo del río Guaire. De allí saldrían ramales para la zona de El Cafetal y Caurimare, Caricuao y el Paraíso. Nuevos túneles para Catia y el 23 de Enero. También el Sistema de Trasporte Subterráneo recibiría la inversión suficiente para doblar el número de trenes actuales y brindar un servicio más eficiente y cómodo. Podría asimismo darle un impulso definitivo al Tuy IV con la garantía de agua suficiente para los próximos 100 años.
Hay grandes obras por hacer. En materia de seguridad urbana cobra importancia capital el mejoramiento sustantivo de la vida policial. La inmensa mayoría de los agentes del Cicpc y de la PM, así como los miembros de las policías estadales que trabajan 24 x 48 horas, ocupan esos dos días libres en otras actividades laborales que a la postre le significan mayores ingresos que los magros sueldos que reciben del Estado.
La mayoría hacen de mototaxistas. Otros de oficiales de custodia en negocios. Asisten como guardaespaldas para el depósito y retiro de grandes cantidades de dinero, prácticamente en todas las empresas que funcionan fuera de los grandes centros comerciales. Un sueldo para un policía no puede estar por debajo de los 2 mil bolívares fuertes. Sumado a ello una buena preparación científica, nuevos, modernos y eficientes equipos y sistemas electrónicos de vigilancia mejorarían la calidad de vida de los venezolanos. La recuperación definitiva de todas las llamadas carreteras nacionales. Un nuevo puente sobre el Lago de Maracaibo.
La culminación de la autopista Falcón-Carabobo. La modernización de la autopista Lara-Zulia-Falcón. La autopista Aragua-Miranda-Anzoátegui. Un nuevo sistema de comunicación en Vargas que alivie la Carlos Soublette. Todo ello permitiría un impulso gigantesco en el desarrollo nacional. Las grandes obras de infraestructura esperan por su financiamiento. Es tiempo de hacerlo. Tenemos la gente, los recursos. No hay excusa alguna para el fracaso. La mesa está servida. Avancemos. REGRESAR |
| Fecha publicada: 04/06/2008 Fuente: El Mundo Tema: gobierno
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