|
|
|
Los precios de los productos y la escasez de otros han provocado que las personas modifiquen sus hábitos alimenticios. Comer pescado y mariscos es un lujo; encontrar aceite o harina de maíz es casi una utopía.
Después de casi dos meses, la señora Ruth de Chele decidió pasarse por la sección de pescadería del mercado de Quinta Crespo. Los precios la habían alejado, pero las ganas de comerse un ceviche la llevaron nuevamente a las vidrieras. El antojo de la familia Chele costó 200 BsF. En pescado la señora Ruth gastó 125 BsF y en los mariscos, que aún no estaban limpios, los restantes 75 BsF. 'Lo peor es que esto es para una sola comida, preparamos el ceviche y ya no volveremos a comer pescado por un tiempo, esto es más que un lujo', dijo.
Lorenza Guerra no ha dejado de comer pescado, compra lo mismo, solo que más caro, 'la inflación es horrible', exclamó. Sus preferencias son el parguito, el róbalo y el atún. 'Compro un kilo de cada uno así que gasto como 100 mil (bolívares de los viejos), cada quince días'.
Los vendedores admiten lo costoso de sus productos. 'Nosotros vendemos caro porque compramos caro', esgrimió Ángel Cabello quien atiende un puesto en el mercado. A los comerciantes en el mercado de mayoristas de Coche les aumentan los precios cada dos o tres semanas. 'Hay variedades que han aumentado hasta 40% como el mero, el salmón y el jurel; mientras que hay otras que han subido entre 10% y 20%'.
Las regulaciones no se aplican en la compra del pescado. En el caso del atún lo compran a 18 BsF, cuando el precio de venta regulado es de 7,92 BsF. En consecuencia, lo venden en 27 BsF.
'Muchas personas salen corriendo al ver los precios', dice Cabello. Otros simplemente optan por comprar menos. 'Hay personas que me piden 5 kilos, pero después de que les digo cuánto es el precio me dicen que sólo les despache tres o dos porque no van a gastar tanto'.
NO CONSIGUEN TODO
El problema del pescado es el precio; el de alimentos como el aceite, el arroz, las lentejas y la harina de maíz es que no se encuentran las marcas que los consumidores desean.
Algunos aceites llegan, pero en pocas cantidades. Los distribuidores de Pdval no han llevado aceite en las últimas semanas. 'La gente está como loca buscando aceite, ni siquiera el de Pdval nos ha llegado.
Esta semana sólo nos trajeron arroz y caraotas, tenían un mes sin venir y mandaron fallito', dijo Ana María Enriques, vendedora del mercado de Quinta Crespo.
La harina de maíz tradicional tiene varias semanas ausente.
Cuando llegan los despachadores la mercancía que dejan es insuficiente. 'Sólo nos dejan cinco bultos y eso es muy poquito, en menos de una semana se acaba, hay mucha demanda y ellos hay veces que están quince días sin venir'.
Como se ha hecho costumbre las presentaciones integrales y mezcal con arroz son las que se encuentran en los anaqueles a un precio de 2,40 BsF. No obstante, desde la semana pasada una nueva marca llegó al mercado: Venezuela socialista, harina de maíz distribuida por Pdval.
PANORAMA CÁRNICO
Después de una semana agitada, como lo fue la pasada en La Vega, los consumidores de esa zona han visto normalizada la situación con la carne. Luis Serrano, carnicero del sector, dice que la relación con las personas se ha calmado y que la aceptación del producto 'está muy bien'. Por el próximo año tienen asegurado el suministro de carne de Pdval, gracias al convenio firmado con Milco.
En Quinta Crespo la situación es diferente. La carne regulada no llega desde hace más de dos meses. La gerencia del mercado sólo pidió una vez el producto porque 'no tuvo aceptación, las personas que compran en este mercado están acostumbradas a la carne que viene de canal, no a la carne empacada al vacío, eso parece carne de segunda', explicó Maribel Rosales, perteneciente a la directiva del mercado. La carne de primera en Quinta Crespo se vende a 22 BsF. REGRESAR |
*** noticias no disponibles *** |
|