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Para mantener la rentabilidad de su negocio de carpintería y restauración de muebles, César Betancourt se vio obligado el pasado mes a subir 15% el costo de sus servicios; un porcentaje que asegura no guarda relación con el alza experimentada por los materiales e insumos necesarios que utiliza a diario, los cuales se dispararon en menos de un mes entre 25% y 30%.

'La pintura, por ejemplo, que hasta abril la pagaba en Bs.F. 65, ahora la estoy comprando entre 85 y 90 bolívares fuertes', señala el pequeño empresario, cuyas ganancias cayeron en mayo, al verse obligado a cumplir con el decreto de aumento salarial de 30%, ello pese a que la mayoría de sus empleados reciben remuneraciones encima del salario mínimo.

La situación que afecta al negocio de Betancourt es reflejo del efecto que el alza de la mínima remuneración tiene en una economía como la venezolana, donde una acción como ésta tiene incidencias en aspectos aparentemente tan disímiles como el costo del transporte público y los materiales de construcción.

'El aumento salarial es determinante para la economía nacional, y aunque en el segmento comercio este punto tiene poca repercusión, en otras áreas es muy alta', señala Nelson Maldonado, presidente del Consejo Nacional del Comercio y los Servicios (Consecomercio), quien al igual que otros representantes del sector privado asegura que en el mercado se percibe la desaceleración del consumo estimulada por la inflación. Al respecto, Luis Vicente León, director de la firma encuestadora Datanálisis, señala que si bien el aumento de sueldos ayudará a compensar la caída de 3,89% que ha sufrido el poder adquisitivo del venezolano en el primer cuatrimestre del año, es innegable que ello repercutirá en un alza generalizada de precios.


CALMA Y CORDURA
Pese a que reconocen una disminución de las compras y en línea con lo expresado por Maldonado, los comerciantes señalan que el aumento del salario mínimo no ha sido razón suficiente para incrementar los precios de las mercancías.

'Nuestro último aumento fue en marzo cuando los precios se ajustaron 30%, por lo que la empresa se adelantó al alza del salario', señaló la encargada de una tienda de ropa importada ubicada en un centro comercial capitalino, para quien los problemas con la nacionalización de mercancía han traído mayores dificultades que la consecución de los dólares oficiales.

Igual opinión sostuvo el encargado de un local de artículos deportivos, quien no duda en señalar que incluso muchos productos son adquiridos a costos menores que en meses pasados, como consecuencia de la caída del dólar permuta.

Este descenso, sin embargo, no se refleja de manera directa en los precios de venta. 'Ello representaría un costo muy grande en material y horas-hombre de trabajo, por lo que se ha optado por lanzar ofertas y promociones que compensan la baja de nuestros costos', destacó.

Igual situación se aprecia en el ramo del calzado, sector en el cual dependientes de varias tiendas indicaron que mientras los productos nacionales han aumentado en un porcentaje no muy significativo, los importados tienden a la baja.

'Ello nos ha permitido maniobrar y mantener el equilibrio para evitar aumentar los precios, aunque sí se aprecia que quien compraba antes cuatro pares de zapatos ahora adquiere sólo dos', afirmó la gerente de un local visitado.


OTRA DIMENSIÓN
De acuerdo con la opinión del presidente de Consecomercio, es en la industria donde el efecto del alza salarial se aprecia con mayor determinación, pues la mano de obra acapara un alto porcentaje del costo productivo, el cual es trasladado íntegramente al precio final y en muchos casos con recargos que rayan en la especulación.

Yannis Maldonado ya sintió estos efectos. Hace dos semanas y tras pedir la cotización de los materiales necesarios para la ampliación de su vivienda, se percató de que el presupuesto no le alcanzaba para ejecutar la obra.

'Hace unos meses una cabilla me costaba Bs. 9.000 y ahora el precio es de Bs. 14.160; mientras que el metro cúbico de arena lavada pasó de 85 bolívares fuertes a costar entre 120 y 150 bolívares fuertes. Eso sin contar los 3.000 bolívares fuertes que debo pagar por la mano de obra, cuando un año atrás podía cubrir todos los costos por ese monto. Sencillamente no podré realizar los trabajos', afirma Maldonado.


ENTRE DOS AGUAS
En otros sectores del área de los servicios la situación presenta síntomas similares. En los talleres automotrices, por ejemplo, el alza tiene dos vértices: la subida de la mano de obra y un factor que José Manuel González, presidente de la Cámara Nacional de Talleres Mecánicos (Canatame), no duda en catalogar como especulación.

'Tuvimos que aumentar los precios en un promedio que va de 8% a 10% como resultado del incremento salarial, pues el sueldo -por tratarse de mano de obra calificada- representa 25% de los costos productivos de un taller mecánico', comenta González.

Otro gallo canta cuando se trata de los repuestos. 'Encontramos que cada semana nos suben los precios y no entendemos por qué, si los distribuidores importan con dólar oficial, el precio de éste se mantiene estable, y si lo hacen con dólar libre el costo ha bajado, por lo que no se justifican los incrementos. Creo que se trata de un tema especulativo', acota el presidente de Canatame.

No muy alejada de esta percepción luce la opinión del encargado de un local de comida de una franquicia estadounidense, para quien la subida artificial de los precios de insumos alimenticios es su gran preocupación.

'Ajustamos en marzo para prevenir el aumento de salarios y precios, por lo que el aumento del sueldo mínimo no tuvo mayor efecto en el negocio, pero adicionalmente nos hemos visto obligados a nuevos ajustes por el alza de los alimentos', señala el gerente que prefirió no ser identificado, quien asegura que la subida de precios en su local no supera 5%, pues un alza mayor atentaría contra la permanencia de la clientela. Este mismo criterio priva en dos areperas del este caraqueño, cuyos encargados aseguran que vienen cargando con un incremento constante de los insumos que no puede ser trasladado al consumidor como estrategia para evitar una caída de las ventas. 'Más temprano que tarde tendremos que hacer el ajuste, porque los costos han subido mucho', afirmó uno de los entrevistados.


ALIMENTOS A MILLÓN
'Hubiese preferido que no me aumentaran el sueldo pero que me dejaran la comida al mismo precio, porque hoy ese 30% que me subieron no me alcanza para comprar lo que estoy acostumbrada', señaló Sonia Rodríguez, quien no cesaba de mirar la factura tras salir de un supermercado ubicado en Santa Eduvigis, en un intento por comprender cuáles productos suntuosos se colearon en el mercado quincenal.

Si en alguna parte se observa el efecto de la inflación es en el bolsillo, al pagar en el supermercado, pues es ahora cuando se está percibiendo la incidencia del aumento experimentado en el último mes -ya sea por decreto o por libre albedrío de los productoresen insumos de alta sensibilidad como el pollo y la carne de res.

Una comparación de las facturas de compras de un mes atrás con los recibos de la última semana dan cuenta de que el desfase pone en aprietos las finanzas de la mayoría de los consumidores: el pollo subió en ese período 84% al pasar de Bs.F. 4,55 a Bs.F. 8,39.

La carne de primera -rubro que comienza a escasear, contrario a lo expresado por el Gobiernose elevó 47% en la última semana, de un promedio de 17 bolívares fuertes (Bs.F. 5,28 por encima de la regulación), a Bs.F. 25 en la mayoría de los mercados y supermercados capitalinos; mientras que el lomito pasó de Bs.F. 26 a Bs.F. 38,4.

Otros rubros, regulados o no, tampoco escapan a la vorágine alcista. El atún enlatado en aceite vegetal de 184 gramos, que hace tres semanas tenía un precio promedio de Bs.F. 4,3, hoy se consigue entre 4,75 y 5,20 bolívares fuertes; el queso guayanés pasó de 14 a 24,5 bolívares fuertes; los refrescos de 900 cc subieron a Bs.F. 2 en ese período, mientras que una lata de cerveza pasó de Bs.F. 1,2 a costar hasta Bs.F 1,8 en ese mismo lapso.

Ahora resta esperar las cifras oficiales que deberán cuantificar el comportamiento de los precios que en la calle se percibe. REGRESAR


Fecha publicada: 06/06/2008
Fuente: El Mundo
Tema: economia
Tags: Inflación en Venezuela


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