Además de que las panaderías están vendiendo el pan canilla con un precio entre 90 céntimos fuertes y un bolívar fuerte (entre BsF 0,90 y BsF 1,0), expenden a la gente, en particular en el Oeste de Caracas, solamente dos canillas por persona, denuncia Juan Crespo, presidente de la Federación Nacional de Trabajadores de la Industria de la Harina (Fetraharina). Los panaderos están presionando así al Gobierno para que les liberen el precio del pan, sin que les importe afectar el bolsillo de los consumidores. 'Nosotros rechazamos esas acciones', afirma.
Según el precio regulado del pan, fijado en BsF 2,99 por kilo en octubre de 2007, el precio de una canilla de 150 gramos es de BsF 0,50, pero la venden muy por encima de este precio, explica Crespo. 'Y venden el pan sobado, el gallego, el campesino y otros panes a precio libre.
Incluso, le agregan ajonjolí al gallego y al campesino y los venden con sobreprecio', añade Crespo.
Admite que el margen de ganancia del pan canilla es poco, pues de una saco de harina de 45 kilos, cuyo precio es de BsF 130, salen 300 canillas de 150 gramos que vendidas a BsF 0,50 generan BsF 150.
Niega que el sector panadero se encuentra el borde del cierre, como dice la Federación Venezolana de Industriales de la Panificación (Fevipan), gremio que asegura que el costo de producción de un kilo de pan es de alrededor de BsF 5,50.
Crespo señala que la gran mayoría de las panaderías se han convertido en mini supermercados, lo que les permite compensar la baja ganancia que obtienen del pan canilla.
Plantea la conformación de Mesas Técnicas para analizar los costos de producción y comercialización de toda la cadena, y decidir así el precio o la liberación de ciertas variedades de pan, pero nunca la desregulación de la canilla, que es el pan del pueblo, sentencia. REGRESAR |