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¿Qué es legítimo o ilegítimo en la contemporaneidad? ¿Cómo saberlo con certeza? ¿Quién tiene la potestad para decidir qué se legitima y qué no? ¿Entre la tradición, lo moderno y lo contemporáneo, qué es lo más legítimo? ¿Cómo surgen las clasificaciones en el arte y en las innumerables y vastas tramas de la sociedad? Éstas y otras preguntas punzan constantemente el pensamiento cuando se recorre el XI Salón Cantv Jóvenes con FIA. Quizá otras interrogantes, más legítimas que ésas, se formulen los espectadores a partir de hoy, a las 7:00 pm, cuando esta confrontación abra sus puertas en el Centro Cultural Corp Banca.
El salón, cuya curaduría estuvo a cargo de Lorena González, reúne a veinte artistas que, desde su propia investigación, hacen visibles en sus trabajos cuestionamientos que se relacionan con la dupla legítimosilegítimos. No sólo priva en estas propuestas visuales la intención de indagar en las propias segmentaciones del arte y los juicios valorativos que han guiado parte de su historia, sino que las piezas disparan discursos que apuntan al cuestionamiento de construcción, legítima o ilegítima, de lo social.
'Estamos pasando por el reino de la cultura de la imagen; un momento en el que la gente no termina de entender qué es lo cierto, cuál es la trama que hay tras discursos oficiales. En este contexto los artistas y estas obras se preguntan acerca de lo válido o no válido de los discursos contemporáneos y de su organización. No nos propusimos encontrar ninguna verdad, hallar una respuesta, sólo perfilar una pregunta', asegura González.
En un intento por delimitar el borrascoso tema, la curadora recurrió a la propuesta teórica de Beatriz González Stephan, planteada en un estudio titulado Economías Fundacionales: Diseño del Cuerpo Ciudadano.
La autora señala en este texto -apunta González en el catálogo- que 'la segmentación de las estructuras que establecen los juegos de poder dentro de los estados modernos es implementado a través de la asignación de tres modelos fundamentales de coerción: la constitución, como ordenadora de la territorialidad y las fronteras legales e históricas del gran ciudadano; las gramáticas, como los lugares de organización del discurso y sus jerarquías de representación, y los manuales de urbanidad, como los sitios coercitivos de las reglas corpóreas del individuo en sus relaciones íntimas consigo mismo y con los otros'.
González se propuso extrapolar estas categorías de análisis a la creación plástica.
El salón posibilita el diálogo abierto no sólo entre tres núcleos de análisis, sino entre artistas jóvenes y experimentados y otros que exponen por primera vez. Además, no sólo convocó a creadores que viven en Caracas, sino también a algunos que habitan en el interior del país o venezolanos que han migrado a otros lugares.
Los participantes son Oscar Abraham, Ana Alenso, Iván Candeo, Valeria Cordero, Claudia Garcés, Mariángel García, Jaime Gili, Ángel GonzálezCalmen, Mate González, Beto Gutiérrez, Natalia Marrero, Esperanza Mayobre, Daniel Medina, Emilio Narciso, Jorge Pedro Núñez, Ignacio Pérez, Susana Reissman, Juan Requena, María Antonia Rodríguez y Alejandra Villasmil. Además, esta confrontación artística también mostrará la obra de tres artistas invitados: Argelia Bravo, Juan José Olavarría y Alí González.
Arte en un changarrito.
El Proyecto Changarrito, palabra mexicana que significa buhonero, es el invitado internacional del salón. Se trata de una propuesta creada por Máximo González que reúne, en una suerte de tiendita informal, la obra de 30 artistas venezolanos que fueron escogidos por los mismos participantes del salón, lo cual 'deslegitima' a la curadora. Esta propuesta cuestiona también la legitimidad de los propios mercados del arte.
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| Fecha publicada: 12/06/2008 Fuente: El Nacional Tema: cultura
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