|
|
|
La violencia social venezolana desbordó la acción de los carteles de la droga y de la guerrilla colombiana que mantienen azotado a ese país desde hace 60 años. Un estudio realizado por el Observatorio Venezolano de Violencia muestra como en los últimos 10 años la tasa nacional de homicidios -número de asesinatos ocurridos por cada 100.000 habitantes aumentó más del doble, mientras que el vecino país logró reducirla casi a la mitad.
En el territorio nacional la cantidad de asesinatos se incrementó de 19 por cada 100.000 mil habitantes en 1997, a 48 por cada 100.000 en 2007; mientras que del otro lado de la frontera hubo una disminución de 63 por cada 100.000 habitantes a 38 por cada 100.000 habitantes.
El equipo del OVV -integrado por expertos del Laboratorio de Ciencias Sociales, las universidades de Oriente, Zulia, Táchira y UCV- recoge la información de los homicidios ocurridos en los dos países durante el mismo período, apoyado en fuentes oficiales y estudios elaborados por instituciones de educación superior locales. La tasa de homicidios de Venezuela fue tomada de los cálculos realizados por el Centro de Estudios para la Paz, mientras que la de Colombia se basa en investigaciones del profesor Antanas Mockus, ex alcalde de Bogotá.
En 2006, Venezuela logró aventajar por primera vez a Colombia. Ese año se registraron 45 asesinatos por cada 100.000 habitantes y en la nación vecina hubo 37 homicidios por cada 100.000 habitantes. La cifras no sorprendieron a los investigadores, quienes consideran que las diferencias en las políticas aplicadas durante los últimos diez años en ambos países son determinantes.
'En Colombia se fortalecieron las policías, se aumentó el presupuesto, el equipo y la formación. Se envió a los policías a estudiar en las mejores universidades del país', señala el informe. Además, explica que en ese país se incrementó la eficiencia policial con el aumento de la tasa de capturas y se fortaleció la responsabilidad y la capacidad de los alcaldes para combatir la inseguridad.
Por otra parte, las autoridades colombianas desarrollaron un programa de convivencia ciudadana que condenaba la violencia y a los violentos. Se restringió el porte de armas, se hizo un programa de desarme y se prohibió el uso de pólvora en las festividades.
Lo que ha faltado.
En Venezuela, en cambio, no han existido políticas públicas contra la violencia ni ha habido continuidad administrativa. 'Las policías se han debilitado, ha disminuido su eficacia y su imagen se ha ido deteriorando más. No se ha fortalecido la capacidad de las alcaldías.
Ha existido un elogio a la violencia y los violentos. Además no hay un fortalecimiento de la ley y la norma como regulador de la vida social', explicó Roberto Briceño León, sociólogo e integrante del equipo del Observatorio Venezolano de Violencia.
Hace apenas dos meses, se aprobó la Ley de Policía Nacional, el único instrumento creado con la intención de regular la función policial en el país.
Sin embargo, es a partir de esta normativa cuando el Ministerio de Relaciones Interiores y Justicia deberá comenzar a diseñar la política gubernamental para controlar la criminalidad, que todavía no existe.
Hace aproximadamente tres meses, se anunció la implementación de un plan de desarme, coordinado por la Dirección de Prevención del Delito del Ministerio de Justicia, pero hasta la fecha no se conocen los resultados de su aplicación. Según Amnistía Internacional, en el territorio nacional hay casi 6 millones de armas ilegales.
Briceño León explicó que otra de las medidas adoptadas por importantes ciudades colombianas como Bogotá y Medellín -donde la disminución de la violencia ha permitido un relanzamiento turístico y comercialfue la recuperación de los espacios públicos para ser devueltos a la ciudadanía. Además se hizo un trabajo para fortalecer el sistema judicial y el cumplimiento de las leyes.
REGRESAR |
*** noticias no disponibles *** |
|