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Los altos índices de paternidad irresponsable en nuestro país son consecuencia de la educación sexual machista que muchas veces, sin darnos cuenta, reproducimos. Entre risas y chistes de doble sentido, les vamos dejando ver a los varoncitos desde muy chiquitos lo 'fino' de tener muchas novias y comenzar a tener relaciones sexuales lo más temprano posible, al mismo tiempo que les reforzamos la idea equivocada de que la prevención de los embarazos no deseados es una responsabilidad exclusiva de las mujeres. A las niñas les damos a entender que las mujeres que tienen relaciones sin estar casadas son fáciles o promiscuas, y las únicas responsables del embarazo si 'meten la pata'. Mensajes que se envían generalmente con cierta ambigüedad en medio de insinuaciones, advertencias y amenazas.
Según la Norma Oficial para la Atención Integral de la Salud Sexual y Reproductiva del Ministerio de Salud, para el año 2001 en Venezuela, 33% de las mujeres de 20 a 24 años se inició sexualmente antes de los 18 años, más de 50% antes de los 19 años y 10% antes de los 15. Es decir, la mayoría de las mujeres venezolanas inicia su vida sexual antes de los 24 años, muchas de ellas sin casarse.
La resistencia de las jóvenes a acudir a los servicios de salud sexual y reproductiva es, en cierta forma, comprensible. A pesar de que la Norma Oficial para la Atención Integral de la Salud Sexual y Reproductiva del Min-Salud, la Constitución, la Lopna y la Ley de Juventud establecen la obligación del Estado de crear servicios de salud sexual y reproductiva para la población juvenil, esto no se cumple. Así, las jóvenes que se han iniciado sexualmente tienen miedo a ser juzgadas y tratadas como promiscuas e irresponsables, o que se les notifique a sus padres. Las muchachas, llenas de culpa, no acuden a profesionales preparados para orientarlas, y los muchachos consideran que ése no es su problema. Con razón tenemos uno de los índices más altos de embarazos en adolescentes de la región andina.
El artículo 50 de la Lopna refiere: 'El Estado debe garantizar servicios y programas de atención de salud sexual a los niños y adolescentes. Estos servicios deben ser accesibles, confidenciales, resguardar el derecho a la vida privada y respetar su libre consentimiento. Los adolescentes mayores de 14 años tienen derecho a solicitar por sí mismos los servicios'.
En todo caso, si las jóvenes no buscan la orientación profesional adecuada para evitar los embarazos no deseados, pasarán un buen susto. Tener un hijo(a) es un asunto demasiado serio para dejarlo a la suerte y la vida muy valiosa para ponerla en riesgo. Si te crees lo suficientemente madura para tener relaciones sexuales, tienes que serlo también para hacer cumplir tus derechos. Es tu responsabilidad exigir la orientación profesional necesaria para prevenir los riesgos de las relaciones sexuales: embarazos no deseados, enfermedades de transmisión sexual y VIH-sida.
Mercedes Muñoz
Adolescentes que se han iniciado sexualmente tienen miedo a ser juzgadas o a ser tratadas como promiscuas REGRESAR |
| Fecha publicada: 18/06/2008 Fuente: Últimas Noticias Tema: sexo
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