Es como buscar una aguja en un pajar. Una persona tiene que montarse en una camioneta 100 veces al día para que en una consiga a la pareja de funcionarios de la Guardia Nacional que el Presidente ofreció el domingo a los transportistas como medida de seguridad, y que el miércoles, sorpresivamente, se aplicó en Caracas.
Pero ayer fue más difícil, porque los militares no aparecieron en las rutas donde se inició el plan.
La experiencia de viajar con un guardia armado con un fusil de asalto en la camioneta la vivieron pocos. En Capitolio, Antímano y La Vega, que fueron las zonas donde se desplegaron las fuerzas policiales, sólo se veían fiscales de tránsito y funcionarios de la Policía Metropolitana, de los organismos municipales de seguridad e, incluso, del Cuerpo de Investigaciones Científicas y Criminalísticas, que prestan apoyo en el operativo de seguridad Plan Caracas Segura, que se activa en la ciudad de jueves a domingo desde principios de año.
A las paradas de las rutas suburbanas tampoco asistieron.
Pese a la inseguridad, para algunas líneas esto fue un alivio.
'Uno gana con los pasajeros de pasillo y ayer (el miércoles) no nos dejaban cargar en la avenida San Martín, donde se monta mucha gente que estudia y trabaja por ahí, y tuvimos que dejarlos varados. Nosotros tenemos que pagar una cuota diaria y con los que van sentados no nos alcanza', señaló Luis Mujica, de la Unión de Conductores El Junquito.
José Capote, otro conductor de la ruta Caracas-El Junquito, criticó que se cerraran las puertas para evitar que se montaran pasajeros en el trayecto. 'El malandro puede ir bien vestido desde la parada inicial, eso es absurdo', afirmó Capote, quien ha sido atracado en 5 oportunidades en sus 10 años de oficio como chofer.
En La Guaira también se quedaron esperando a los guardias. Ángel Salinas, de la línea Malavé Villalba, despachó busetas y en ninguna iban militares. 'Estuvo bien el plan, pero deberían hacerlo todos los días, así uno andaría feliz todo el tiempo', señaló. Los transportistas coinciden en dar una recomendación: en la tarde es que deben apoyarlos con la seguridad porque es cuando se cometen más asaltos.
En Petare la situación no fue distinta. Allí ni el miércoles ni ayer llegaron los guardias. Pero el hampa no faltó. 'Ayer nos secuestraron una unidad, robaron a los pasajeros y desvalijaron el carro ahí mismo, en la Francisco de Miranda; el lunes nos pasó lo mismo', señaló Adeliz Torres, fiscal de la línea Conductores Unidos, que circula entre la capital y Guatire.
En el terminal de Nuevo Circo tampoco hubo movimiento distinto al habitual. Estaban los reservistas y miembros de Policaracas que apoyan la seguridad de esa parada a diario, pero funcionarios de la Guardia Nacional no aparecieron.
Alexis Blanco manifestó que el miércoles los oficiales se montaban en Charavalle, pero se bajaban en el Arichuna, el primer peaje del recorrido. Asimismo, desde Caracas los acompañaban sólo hasta Tazón. En algunos casos sólo inspeccionaron la unidad y pidieron documentos a los pasajeros.
Por sorpresa.
El jefe del Comando Regional 5 de la Guardia Nacional, general de brigada Alirio Ramírez, explicó las razones por las cuales sus subalternos no se vieron en algunos sectores. 'No me gusta un plan rígido, queremos sorprender. No siempre los guardias se montarán en las unidades, no siempre va a ocurrir en los mismos lugares, no siempre va a ser de día, no siempre van a revisar los papeles, a veces pueden ser escoltados con motos. Si algún día no ven un guardia, no quiere decir que no lo verán más nunca'.
Destacó que ayer cubrieron 20 rutas con 30 funcionarios cada una: en los Valles del Tuy, en La Guaira, Guatire (todas internas), y en Caracas algunas troncales en El Valle, San Juan, Las Mayas y Petare. Hoy estarán en otras zonas, que no serán informadas con antelación, indicó Ramírez, quien cada tarde diseñará un plan distinto. En muchos casos coincidirán con el plan Caracas Segura.
Reconoció que la cantidad de funcionarios es poca para las 25.000 unidades de transporte público que circulan en la ciudad, pero asegura que la presencia militar es disuasiva.
En Caracas, la Guardia Nacional tiene 5.000 hombres, de los cuales 2.000 están destacados en cárceles, edificios oficiales y aeropuertos. 'Dicen que llegamos a 0,1%, pero al menos tenemos eso. No se pueden hacer eco del fracaso. Necesitamos la ayuda de todos', indicó.
Carmen Ruiz, presidenta de la Federación de Cooperativas de Transporte, justificó la falta de guardias nacionales que se evidenció ayer. Informó que se trata de un plan que apenas está comenzando y que no hay la capacidad humana y logística para ejecutarlo a diario. No obstante, aplaudió el hecho de que se inicie un programa de este tipo, e insistió en que para evaluar su efectividad se deberá esperar al menos un mes.
Pablo Lugo, presidente del Bloque de Rutas Troncales, destacó que es insuficiente la presencia policial en zonas como el Nuevo Circo. Igualmente se quejó de que no hay personal femenino, para que haya igualdad en el tratamiento hacia las mujeres. Por su parte, la Central Única de Autos Libres y Por Puestos denunció que durante el primer día del Plan Ruta Segura ocurrieron 16 asaltos en autobuses. REGRESAR |