|
|
|
Faltando 10 días para el asueto del 24 de junio, Roberto Fuenmayor buscó un hotel en la isla de Margarita donde hospedarse con su esposa e hija durante 4 días. Llamó a más de 5 hoteles y lo único que obtuvo fue la siguiente respuesta: 'No hay habitaciones disponibles. Tuvo que haber llamado con mucho tiempo de antelación'.
Experiencias como las que se viven en el estado Nueva Esparta, destino turístico nacional por excelencia, se repiten en casi todo el territorio.
Según la Federación Nacional de Hoteles en Venezuela, el déficit de habitaciones en el país asciende a 30.000.
Aunque el Ejecutivo intentó en 2007 fomentar la creación y ampliación de hoteles con el evento deportivo de la Copa América, las 4.000 habitaciones construidas quedaron lejos de la meta estatal: 14.0000 nuevos cuartos de hotel el año pasado.
Ricardo Cussano, presidente de Fenahoven, expresó que el índice de ocupación de los hoteles en Venezuela es de 80%, unos 6 o 7 puntos porcentuales más que en 2007. En Caracas, esa cifra es de 92%. Los porcentajes no son despreciables, pero Cussano indicó que la mitad de esta ocupación la integran funcionarios y beneficiarios de las misiones creadas por el presidente Hugo Chávez.
'A mediados de septiembre pasado quise hospedarme en el Hotel Alba Caracas y en recepción me dijeron que no había habitaciones porque había un Congreso Internacional de Oftalmología de la Misión Milagro. Me explicaron que había muchos invitados procedentes de Cuba y que prácticamente el hotel estaba apartado', relató Luis Viloria, empresario que trabaja en Valencia y cada 15 días viaja a Caracas.
Después del paro petrolero en 2002, el sector no tuvo oportunidades de crecimiento sino 2 años después, cuando trabajadores, funcionarios y beneficiados del Gobierno comenzaron a movilizarse por todo el territorio y ocuparon buena parte de las 76.000 habitaciones de los 2.000 hoteles que existen en el país.
El hotel Gran Meliá Caracas, reconocido por ser una las opciones predilectas de los artistas internacionales, hoy es frecuentado por mandatarios y diplomáticos que llegan al país para asistir a actos del mandatario nacional.
Para el presidente de Fenahoven, el desarrollo del sector antes de 2004 fue nulo. 'Existen dos problemas en el turismo que hacemos en Venezuela. El primero es que muchos de nuestros destinos pierden interés por razones como la inseguridad; el segundo, no hay cultura de servicio. Los hoteles hoy están llenos por la actividad gubernamental o los clientes corporativos (gerentes) y no porque vengan turistas', señaló Cussano.
Agregó que Nueva Esparta es el único estado donde la ocupación hotelera es una consecuencia directa de la promoción turística. Dijo que los hoteles construidos durante la Copa América actualmente tienen problemas económicos porque no registran la misma ocupación alcanzada durante la cita deportiva.
'En el Ministerio de Turismo aseguran que llegaron 750.000 turistas en 2007. En Fenahoven calculamos que el número real está cerca de los 150.000', apuntó Cussano.
Precios no tan altos.
Aunque las estadísticas del Banco Central de Venezuela reflejan que en los últimos 12 meses los precios de los hoteles y restaurantes se incrementaron 53%, es poca la diferencia que existe entre el costo de una habitación en Venezuela y en otro país del continente americano.
Para verificarlo, se comparó el precio de una habitación sencilla de una cadena hotelera 5 estrellas en diferentes naciones de la región. El mismo tipo de cuarto cuyo precio en Caracas es de 399 dólares en Nueva York es de 424 dólares, en Brasil es de 400, en Santiago de Chile es de 260 dólares y 245 dólares en Buenos Aires.
'En Venezuela no existe un tabulador de precios. La dinámica del sector es que cada hotel, según sus instalaciones, servicio y zona de ubicación, define ante el Ministerio de Turismo las tarifas rack (precio máximo que un hotel puede cobrar por una habitación). Con la excusa de la inflación, el Gobierno amenazó con intentar regular estas tarifas', dijo Cussano. REGRESAR |
*** noticias no disponibles *** |
|