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Tortelonis y pollo los lunes, medallones de carne los martes, filete de pescado y asado con puré los miércoles.
Los jueves le toca a las albóndigas y las chuletas ahumadas y los viernes son de paella y pabellón. No es la carta semanal de un restaurante sino de la panadería La Alicantina, en Caracas.
Almuerzos ejecutivos, emparedados especiales, más charcutería, más enlatados y variantes integrales (con nueces, dátiles, pasas, cebada) de los panes de siempre son parte de las iniciativas que han llevado a cabo algunas panaderías para mantener sus márgenes de ganancias, mientras el núcleo tradicional del negocio -el pan salado- genera pérdidas.
Pero las ofertas de almuerzos sólo se encuentran en algunos locales de lujo, donde se mezcla la tradicional oferta de pan con productos de abastos, restaurantes, y una tienda de delicateses. De acuerdo con la Federación Venezolana de Industriales de la Panificación y Afines (Fevipan) sólo 10% de las más de seis mil panaderías asociadas cumple ese requisito y otro 15% representa los establecimientos medianos que cuentan con una oferta menos variada. Al resto le cuesta escaparse del pan.
Tres de cada cuatro panaderías se encuentran en zonas populares y cuentan en general tan sólo con un mostrador y una oferta exclusiva de pan, y derivados como cachitos. Para éstas, vender el kilo de pan -francés, canilla, sobado, francés largo y otros- a 2,99 bolívares fuertes, como manda la ley, es un peso sobre su sostenibilidad. 'Tienen poco margen de ganancia', señala Tomás Ramos, presidente de Fevipan.
SIN EQUILIBRIO
Para producir mil panes, se gastan 144,84 bolívares fuertes en harina de trigo (93%), margarina, levadura, azúcar y sal, pero los ingresos por la venta sólo llegan a 150 bolívares fuertes, según cálculos de Fevipan. El diferencial es insuficiente para atender el resto de los gastos comerciales.
Una panadería promedio elabora diariamente cuatro mil panes de 50 gramos. En materia prima, mano de obra, maquinaria, impuestos municipales y gastos generales una gasta 937 bolívares fuertes, pero los ingresos por la venta apenas alcanzan a 600 bolívares fuertes. De acuerdo con Fevipan, mensualmente las pérdidas superan los diez mil bolívares fuertes.
'Uno puede transportar solo un poco (de precios) a otros productos', dice Ramos, advirtiendo que los clientes de las panaderías populares no aceptarían comprar un cachito por tres veces su precio.
El principal factor de incremento de costos está en las materias primas, impulsadas por la creciente ola mundial de los precios de los alimentos, aun a pesar de que se encuentran regulados en el país.
En los últimos cinco años, mediante decreto oficial se ha incrementado la harina de trigo en 415,8%, la manteca en 244,61%, el azúcar en 280,95%, la sal en 614%, la levadura en 249% y la margarina en 128%. Además, el salario mínimo subió 183,37%. Pero el pan apenas recibió un incremento de 39%.
Recientemente el gobierno eliminó el Impuesto a las Transacciones Financieras, que cobraba 1,5% de todas las operaciones realizadas a través del sistema financiero, y que las empresas llegaron a culpar por un incremento de hasta 8% en sus costos de producción. Pero para Ramos, el adiós del impuesto 'es un alivio muy pequeño'. REGRESAR |
| Fecha publicada: 23/06/2008 Fuente: TalCual Tema: comida
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