Desde hace 27 años, Rosalba Linares habita en el bloque siete de Casalta II. Desde este sector de la ciudad, Linares se ha comprometido con el trabajo comunitario que está dirigido a la educación. Clases de Matemática, tareas dirigidas y obras de caridad en donde ayuda a adolescentes que están embarazadas para que continúen sus estudios, son sólo algunos de los trabajos que realiza. Sin embargo, en más de dos décadas también ha visto cómo la violencia, la inseguridad y la desidia ha tomado a este sector.
Más de 200 familias viven en el bloque siete. En frente está el barrio Nazareno y alrededor los bloques cuatro, cinco, seis y ocho. Para llegar a su hogar los vecinos deben tomar camioneticas que son asaltadas al menos una vez por semana. 'La inseguridad, como en todo el país, es el mayor problema que tenemos en esta zona. Hasta los conductores de los transportes públicos nos piden ayuda y colaboración para que no los atraquen. Hemos hecho protesta y trancado las calles pero nada funciona', explica la vecina.
La medida de seguridad que ha tomado el Ministerio de Interior y Justicia aún no ha llegado a Casalta, según comenta Rosalba Linares. 'Hasta los momentos ningún Guardia Nacional o policía se ha montado en las unidades que van por este sector. Pero, yo creo que esa medida es sólo un pañito caliente. Los malandros están más armados que la policía y en vez de ayudar, se puede generar una situación de riesgo para los vecinos', dijo Linares.
La basura también afecta a los vecinos. Los bajantes del bloque siete tienen varios años dañados y la basura cae directamente al colegio que está ubicado en la planta baja. 'Durante estos diez años en los cuales ha estado gobernando el presidente Chávez, todo sigue igual o peor. La gente no ha participado más, y más bien hay mucha apatía', explica la líder comunitario.
Pero en Casalta también hay proyectos positivos. En este caso, Rosalba trabaja con el proyecto de las damas salesianas 'Emprende mamá'.
En esta obra social, Linares ayuda a las jóvenes adolescentes de la comunidad que tienen entre 13 y 17 años y que desean continuar sus estudios después de haber dado a luz. 'Se ubica a las niñas en escuelas o en parasistemas. Ya tenemos a cinco adolescentes de la comunidad. Lo más importante es que ellas deseen terminar sus estudios y no importa de qué comunidad vengan', explicó Rosalba.
Sin embargo, aunque este tipo de ayuda se presta en la comunidad, aún los vecinos no están dispuestos a participar. 'Le hago un llamado a los habitantes de Casalta y de las zonas aledañas para que conozcan el proyecto. Podemos ayudar a muchas niñas que deseen terminar sus estudios. A veces, muchas adolescentes prefieren quedarse en casa y no estudiar'.
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