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Puno.- El tren sólo llega tres veces a la semana al sur del Perú, pero la revolución hace tiempo que montó tienda los 365 días del año en ese lugar. En la región de Puno sobra pobreza, faltan médicos y en algunos rincones hasta servicios tan básicos como la electricidad. El apoyo a Hugo Chávez de cualquier manera no escasea. Nada ha sido cuesta arriba para que la Alternativa Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América -que el presidente de la República ideó en diciembre de 2004- haya escalado los 3.850 metros sobre los que descansa la capital de ese departamento.
Esta historia empezó hace más de un año. Una pancarta apareció sobre un humilde edificio de la región que divide a Perú de Bolivia: en el inmueble número 178 del callejón Alfonso Ugarte habían colgado un rótulo que portaba las siglas del ALBA. Así se conocieron las primeras noticias de las más de 110 casas que el Congreso peruano está investigando en este preciso momento, por considerar que pueden ser la fachada de una red que hace lobby político con gobiernos extranjeros y hasta movimientos subversivos.
Los legisladores de Perú están averiguando hasta las cuentas bancarias de los integrantes del grupo. En las llamadas casas del ALBA ahora se cuidan de hablar de Chávez. Las cosas ya no son como antes: sus miembros evaden cualquier pregunta que pueda relacionarlos con capitales foráneos; la pancarta que mostraba el frente de la sede de Puno desapareció y, entretanto, los comerciantes que alquilan los locales de ese mismo edificio se hacen los locos, voltean la cara y responden con un 'no se' a quien les pregunte por las casas de la alternativa bolivariana.
Puertas adentro insisten, sin embargo, en que no van más allá de engranar un contingente de 1.200 personas que forman la edición peruana de la Misión Milagro. Entre un afiche del Che Guevara y otro con una trinidad conformada por Chávez, Evo Morales y un gallardo Fidel Castro en el medio, el presidente de las casas del ALBA, Marcial Maidana, muestra en persona los cuatro niveles del inmueble que administra en Puno.
Quiere dejar claro que sólo coordina un programa que recluta personas que sufren cataratas y carnosidades, para enviarlos a operarse al exterior. Desde la ciudad y el departamento de Puno envía pacientes por tierra hasta el centro oftalmológico de la Misión Milagro, que funciona en la ciudad boliviana de Copacabana con médicos cubanos y fármacos y equipos que corren por cuenta del gobierno de Venezuela.
Hablar de financiamiento es de cualquier forma un tema espinoso. Maidana reconoce que el ALBA es un mecanismo de integración que dirigen los presidentes que lo acompañan en los afiches de su oficina. También confirma que al norte de su país, al otro extremo del Perú, hay otros pacientes que embarcan aviones que fleta el gobierno nacional para ofrecer cirugías quirúrgicas en hospitales públicos de Maracay, Barquisimeto y Caracas. Advierte, no obstante, que jamás ha sostenido reuniones con presidentes de otros países o en todo caso recibido recursos foráneos.
Él y otros quieren bajar la efervescencia que el caso ha generado. Aunque no lo dicen así, tienen miedo. Sus propias cifras advierten que 162 de las 326 sucursales desaparecieron. Casi la mitad cerraron sus puertas. 'Algunos juraban que iban a conseguir viviendas nuevas y otros prefirieron retirarse tras las investigaciones de la Contraloría, Fiscalía y el Congreso', admite.
La diplomacia social encontró muros en Lima. Los organismos oficiales no han sancionado a nadie, pero la prensa y las autoridades tampoco han dejado de advertir que las casas del ALBA son un caballo de Troya que empujan los gobiernos de Bolivia, Cuba, Nicaragua y Venezuela. Tanto altruismo no es posible, por ejemplo, para el parlamentario Walter Menchola. '¿Quién financia estos viajes? Sólo había visto algo así en dictaduras, da la impresión que Venezuela es una chacra', dice en referencia a un termino peruano que habla de haciendas mal administradas.
Vuelos sin declarar
Menchola no puede dar conclusiones sobre la investigación que preside en el congreso peruano, pero advierte que no le caben dudas de que hay una clara relación entre el gobierno de Venezuela, los miembros de las llamadas casas del ALBA y grupos de la izquierda latinoamericana.
Un avión venezolano ingresó el jueves de la semana pasada en el espacio aéreo de Tarapoto, al nororiente del Perú. Menchola no precisa si se trata de una violación a la soberanía peruana, pero de lo que está convencido es que ese y otros vuelos que realiza el gobierno nacional periódicamente 'no pagan impuestos ni declaran ante las autoridades tributarias y aduaneras', lo que a todas luces denuncia como una irregularidad.
La relación de ese y otros hechos como señalamientos contra la primera secretaria de la embajada venezolana, Virly Torres, la proliferación de la Coordinadora Continental Bolivariana y la participación de militantes del Movimiento Revolucionario Tupac Amaru en una reunión de febrero de 2007, están en la mira de los diputados peruanos.
Hay cosas que Menchola no puede catalogar de ilegales; reconoce que las leyes de su país no están preparadas para determinar si un gobierno extranjero está en condiciones de sacar ciudadanos para intervenirlos quirúrgicamente. Lo que sí deja claro es que las autoridades nacionales se están metiendo donde no caben. 'No estamos sencillamente ante una diplomacia social, hay un intento flagrante de infiltración que jamás habíamos visto', cuestiona. 'Esto no es juego ni broma, el pasado terrorista que ha sufrido el Perú nos ha marcado con sangre y fuego'.
La Misión Milagro sea lo que sea sigue dando vueltas por la tierra de los incas. Sus voluntarios andaban la semana pasada por el Cuzco ofreciendo viajes a los pacientes de cataratas. Sólo en Bolivia llevan 17.000 operaciones. Dicen por eso que las autoridades tienen una miopía a la hora de ayudar a ampliar la visión de los ciudadanos.
Edwar Quiroga, encargado de la Misión Milagro y militante del partido comunista en la región de Apurimac, asegura que lo que sufren es una persecusión. 'Creen que somos terroristas', sentencia después de advertir que él y otros compañeros han sido detenidos. Denuncia que están fichados. Y no se equivoca: los organismos de seguridad tienen una lista que enumera los nombres, fotos y direcciones de los dirigentes de cada una de las famosas casas del ALBA.
Es algo que ni siquiera ruboriza al diputado Walter Menchola: 'Para nadie es un secreto que los servicios de inteligencia del Perú desarmaron a Sendero y esto no es un juego'. Advierte, de todas formas, que no se trata de un apartheid político: 'A nadie se le está persiguiendo ni deteniendo, no vamos a publicar la lista pero tenemos todo el derecho y la potestad de saber los temas a los cuales se están dedicando estas personas por la seguridad de la nación'.
Ningún organismo nacional da luces sobre el tema; sin embargo, el embajador de Venezuela en Lima, Armando Laguna Laguna, ha explicado que las casas del ALBA son un producto meramente peruano que fue creado para demostrar su cariño con estas fronteras. Chávez ha añadido que la Coordinadora Continental Bolivariana no es más que un colectivo que busca convertir a América Latina en una patria grande.
'Es una guerra fría', concluye el presidente de las casas del ALBA, Marcial Maidana. Y no lo dice por las denuncias de espionaje y contraespionaje que se tejen en Puno, a orillas del lago Titicaca, sino porque la izquierda y la derecha encontraron un lugar para ofrecer favores médicos al sur del Perú, donde el tren sólo pasa tres veces por semana. 'Gracias a las casas del ALBA ahora hay más médicos y un programa gubernamental que, emulando a la Misión Milagro, ahora sí ofrece operaciones de cataratas', agrega.
La alternativa que el Gobierno plantea ante el Área de Libre Comercio de las Américas, ALCA, fue exportada al sur de Perú en forma de misión. En la arena electoral de la izquierda de ese país; en un lugar donde el Instituto Nacional de Estadística e Informática advierte que más de 75% de la población es pobre; entre el frío y el viento del altiplano andino, Chávez se vuelve un referente. Menchola insiste en que no se trata de filantropía. '¿Cómo se paga eso?', pregunta.
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| Fecha publicada: 29/06/2008 Fuente: El Universal Tema: politica
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