La preocupación por la nueva política inmigratoria europea, el reposicionamiento regional frente a la crisis mundial de alimentos y la energía serán los temas centrales que dominarán la XXXV Cumbre de Jefes de Estado del Mercosur mañana martes en la provincia argentina de Tucumán.
La Cumbre del Mercosur se alza como oportunidad de acordar una acción conjunta en contra de la directiva europea que establece que los inmigrantes indocumentados puedan ser retenidos hasta un período máximo de 18 meses mientras se tramita su repatriación, ante los riesgos que podrían correr los emigrantes sudamericanos.
El bloque se encuentra además frente a una oportunidad única para posicionarse como fuente de alimentos. Pero para ello debe delinear primero una política de seguridad alimentaria para la región que le permita alcanzar un equilibrio y desde allí erigirse como una potencia exportadora frente a la gran demanda internacional.
Por ello, la reunión semestral que tendrá lugar en la ciudad de San Miguel de Tucumán, ubicada a unos 1.200 kilómetros al noroeste de Buenos Aires, representa una ocasión especial para los países miembro del Mercosur, Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, Venezuela, que tramita su adhesión plena, junto a los países asociados Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador y Perú.
Cristina Fernández de Kirchner será la anfitriona del encuentro, al que ya confirmaron su presencia los presidentes de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva; Paraguay, Nicanor Duarte Frutos; Uruguay, Tabaré Vázquez; Venezuela, Hugo Chávez; Chile, Michelle Bachelet; Bolivia, Evo Morales; y Ecuador, Rafael Correa. México estará representado por la cancillera Patricia Espinosa.
También asistirán representantes de los restantes países asociados, Jordania, Turquía, la Unión Aduanera de África del Sur (SACU, sus siglas en inglés) y entidades regionales y financieras.
SITUACIÓN DE VENEZUELA
En el plano interno, el Mercosur enfrenta demoras en la incorporación plena de Venezuela, que debe ser ratificada aún por los parlamentos de Brasil y Paraguay. Caracas retarda por su parte la entrega de la lista de productos sujetos a desgravación arancelaria.
ELIMINACIÓN DEL PASAPORTE
El subsecretario de Integración Económica de la Cancillería Argentina, Eduardo Sigal, ponderó el domingo los avances para eliminar el uso de pasaporte dentro del Mercosur y países asociados, acuerdo que será sellado durante la Cumbre presidencial del martes en Argentina.
Es un gran avance que no vamos a necesitar pasaporte para movernos entre los diez países de América del Sur, dijo el funcionario a la agencia estatal Télam.
DIRECTIVA DE RETORNO DE LA UE
La denominada Directiva de Retorno de inmigrantes irregulares de la Unión Europea recibió el repudio de los gobiernos de América Latina y sus principales organizaciones.
La normativa europea fue condenada por el Parlamento del Mercosur (Parlasur), que instó al pleno de presidentes que participarán este martes en la cumbre semestral del bloque del Cono Sur en la norteña provincia argentina de Tucumán a ratificar su repudio.
La ley de Directiva de Retorno fue aprobada el 18 de junio por el Parlamento Europeo y establece que los inmigrantes ilegales pueden ser retenidos hasta un período máximo de 18 meses mientras se tramita su repatriación.
Prevé además que se les prohiba volver a pisar suelo europeo en un período de hasta cinco años y que los menores no acompañados puedan ser retenidos, repatriados y devueltos a tutores -aunque no sean familiares directos- o a instituciones de sus países de origen, entre algunas de sus medidas.
La Organización de Estados Americanos (OEA) enviará a la UE una misión de alto nivel para obtener información y discutir sobre las implicancias de la norma. Los 34 países miembro de la OEA expresaron su preocupación por las leyes y medidas adoptadas por algunos estados que pueden restringir los Derechos Humanos y libertades fundamentales de los migrantes.
El Grupo de Río también manifestó su malestar por la Directiva de Retorno de la Unión Europea y demandó garantizar un trato digno y justo a los migrantes indocumentados.
Señaló además que la UE debe comprender que el fenómeno migratorio de nacionales de países en desarrollo hacia países desarrollados requiere de un enfoque integral que considere las contribuciones positivas que realizan los migrantes a la economía y la cultura de los países en los que residen.
La situación de los emigrantes latinoamericanos genera alarma en sus respectivos países, que desde hace siglos abrieron las puertas del continente a la migración europea. REGRESAR |