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Existe un mar de confusiones ideológicas en sectores universitarios potencialmente revolucionarios, que se confabulan contra el desarrollo del proceso de cambios al interior de la universidad. Así, afirman que nuestra universidad genera conocimientos dirigidos al bienestar de las empresas transnacionales, colocándonos en un nivel creativo inimaginable en la Venezuela de hoy. Ojalá estuviéramos en esas condiciones y no en las artesanales en que nos encontramos. Baste decir que si se cerraran todas las universidades venezolanas, las transnacionales ni se darían cuenta.
De nuevo se cae en el error de creer que el problema está en el conocimiento que se produce y no en la utilización que se le dé a ese conocimiento. ¿O es que acaso las armas que compramos, producto de las ciencias y tecnología de universidades de países desarrollados, no sirven a nuestros propósitos soberanos de defensa? Esas armas, en manos de los socialistas, cumplen una función distinta que en manos de los capitalistas. Pero requerimos el conocimiento, la tecnología y el personal formado por las universidades para fabricarlas en el país y no depender de otros para tenerlas.
¿Acaso las computadoras de que disponemos, producto de conocimientos y tecnologías generados en universidades y empresas estadounidenses, no podemos utilizarlas en Venezuela con propósitos liberadores? No es tampoco el tipo de docencia actual universitaria la que nos lleva a la práctica del individualismo y el egoísmo, como mecánicamente piensan algunos, es la sociedad, la que organizada en una forma particular, determina que esas conductas sean claves para la obtención de lo que esa sociedad considera éxito profesional. La mercantilización del conocimiento se produce en determinado tipo de sociedad y no se va a eliminar desde la universidad.
Para conquistar el bienestar y desarrollo de Venezuela se requiere de un pueblo cada vez mejor instruido, capacitado y formado, cuyos investigadores sean capaces de crear conocimientos científicos y tecnológicos y la sociedad colocarlos a su servicio. Eso sólo se logra con universidades de calidad, en las que sus características sustantivas no sean distorsionadas o maltrechas con las características adicionales deseables que deban tener.
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| Fecha publicada: 02/07/2008 Fuente: Últimas Noticias Tema: educacion
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