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| La Pobreza es la carencia de recursos necesarios para satisfacer las necesidades de una población o grupo de personas especificas, sin tampoco tener la capacidad y oportunidad de como producir esos recursos necesarios. Sin duda la pobreza es relativa y se mide de diferentes formas. La definición de pobreza exige el análisis previo de la situación socioeconómica general de cada área o región, y de los patrones culturales que expresan el estilo de vida dominante en ella. Por ejemplo para un habitante de un país desarrollado ser pobre tal vez signifique no tener automóvil, casa de verano, etcétera, mientras que en un país no desarrollado, en vías de desarrollo o subdesarrollado, signifique no tener que comer, vestir o con que curarse. Sin embargo, en sus respectivas sociedades, ambos son pobres, porque pertenecen al escalón más bajo de la distribución del ingreso. Pobreza crítica y extrema y la responsabilidad del Estado ausente La línea de pobreza crítica se determina en base al costo total de la canasta de consumo, que incluye los gastos de alimentación, vivienda, salud, vestido y otros. Mientras que la línea de pobreza extrema considera sólo los gastos de alimentación. No hay nada que defina mejor a un Estado ausente que la pobreza y la miseria. Y la Venezuela de hoy no es la excepción a la regla, habiendo percibido US$700 mil millones en los últimos nueve años. Y si el gobierno sólo se limita al asistencialismo, reflejado en la entrega de bolsas de alimentos de vez en cuando y en colas de más de tres horas, se acentúa y se talla la exclusión social y la discriminación como patrón de una conducta inequitativa en el seno de la sociedad. Es como proponer abrir miles y miles de comedores populares, tendiendo una mesa no inclusiva. Más comedores no significan automáticamente menos pobres. Por el contrario, la dignidad humana seguirá resentida, abonando el subsuelo por el que deberán transitar las nuevas generaciones, privadas absolutamente de sus derechos y libertades. Porque la libertad incluye la calidad de vida, que es lo que impulsa el crecimiento espiritual y no solamente el desarrollo económico individual. A la indignidad de las carencias, que forman parte de una suerte de destino manifiesto, como una de las expresiones fundantes de la ideología neoliberal, se suma la fragmentación familiar, pero mucho más allá, el desprecio por el valor subjetivo del trabajo humano. Hay una Venezuela añorando viejas estadías del pasado, mientras otro país ni siquiera puede asomarse al balcón de la vida. Viven en territorios como si fueran 'municipios inviables', rumiándole a la vida que se escapa de entre las manos. Los descubren de a ratos y algunos políticos y funcionarios dicen no poder creer lo que están viendo, cuando se alejan un tanto de Caracas. No mucho, porque la gran mayoría de los pobres e indigentes que habitan en los barrios caraqueños proviene del interior del país o de los países vecinos. Todos son desplazados buscando un destino distinto. La compensación social, tal como se la denomina, pretende incorporar a la tragedia una mínima cuota de sensibilidad, pero en el fondo sólo se trata de una respuesta especulativa. Lo que quieren los millones de venezolanos Lo que millones de venezolanos quieren es trabajar. Y así lo están expresando con las manifestaciones y protestas generalizadas en todo el país. Cuánto más se recorra Venezuela adentro, se descubrirán las economías regionales destruidas y la secuela de hombres, mujeres y niños que han quedado a la vera del camino. En la mayoría de los casos, se supone que han optado democráticamente al elegir a sus gobernantes, pero han sido defraudados por la complicidad de quienes asumieron el modelo como inevitable. Aún reconociendo las urgencias de la ayuda para familias vulnerables, monoparentales en muchos casos, se está eludiendo un compromiso serio y responsable en la erradicación de la pobreza, que debería conceptualizarse como la forma más brutal e injusta de violencia contra los derechos humanos. Empleo digno No hay desarrollo humano sin trabajo, sin empleo digno. Y con sólo plantearse una equitativa redistribución de lo producido, junto a un rediseño de los compromisos fiscales, o con menos de lo que se paga sólo por servicios de la deuda externa, sería posible dimensionar desde una óptica distinta la respuesta a la cuestión social y a un nuevo desarrollo. Más con un barril de petróleo en US$125 dólares. El sol no se puede tapar con un dedo, en Venezuela existe la crisis económica y social. Por eso la desconfianza y la desesperanza. La pobreza crítica está exigiendo algo más que gestos de beneficencia. La canasta alimentaria Según las estadísticas del CENDAS, mucho más creíbles que las del ente emisor, el coste de la Canasta Alimentaria Familiar al mes de junio 2008, se ubicó en Bs 1.383,10, lo que significó un incremento anualizado del 47,2% con respecto a junio 2007. Si el salario mínimo es de Bs. 800, se necesitan 1,73 salarios para siquiera poder cubrir el costo de los alimentos básicos que necesita una familia humilde durante un mes. Dicho de otra manera, el salario mínimo ni siquiera alcanza para comprar el 58% de los alimentos para que la familia pueda comer en el mes. ¿Cuáles son esos 19 trimestres de crecimiento económico?.. REGRESAR |
| Fecha publicada: 03/07/2008 Fuente: Reporte Tema: economia
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