El nuevo Plan de Humanización del Sistema Penitenciario que desarrolla el Gobierno Bolivariano asume el compromiso de enfrentar y resolver la problemática carcelaria, procurando espacios de reclusión dignos para el trabajo, estudio, deporte y recreación de los reclusos.
En ese sentido, el viceministro de Seguridad Ciudadana, Tarek El Aissami, informó desde el nuevo centro de reclusión Terrazas de Yare, ubicado en San Francisco de Yare, estado Miranda, que la misión es brindar el máximo nivel de condiciones de vida posible y de interacción, tanto a la población carcelaria como a sus familiares y amigos.
'Buscamos generar las condiciones necesarias para ayudar al interno a lograr su reinserción en la sociedad. Eso implica una transformación no sólo social, sino también institucional a nivel penitenciario, que incluya aspectos como la clasificación de los presos por delitos y la supervisión del estatus jurídico de sus procesos, entre otros', explicó.
La transformación institucional incluye un cambio de la visión de los custodios y oficiales en relación con los presos, que consiste en trabajar en pro de su rehabilitación, brindar asistencia médica y psicológica y acabar con el concepto de represión y violación de sus derechos, como se hacía en los gobierno capitalistas.
'Los nuevos centros socialistas penitenciarios contarán con tutores permanentes que pueden ser criminólogos, psicólogos y otros profesionales; que dictarán programas de formación laboral, talleres de oficios básicos y otros planes de capacitación', aseveró El Aissami.
Indicó que abrirán espacios de atención al interno, fundamentado sobre la base social del ser humano: su reincorporación a una vida productiva junto a su familia.
'Hemos planteado la posibilidad de incorporar núcleos productivos dentro de los penales, así como también el acondicionamiento de ambientes infantiles donde puedan compartir con sus hijos, evitando así que los pequeños permanezcan en un ambiente de reclusión', afirmó el viceministro.
Otro aspecto que incluye el plan de humanización es la supervisión del control de acceso a los centros penitenciarios, basado en normas de seguridad y en un comportamiento de los custodios y oficiales que no maltraten ni se aprovechen de los visitantes y familiares que acuden en días de visita. REGRESAR |