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Si con algo ha tenido que lidiar en su larga trayectoria política Nelson Rampersad es con la materia electoral, tanto desde su perspectiva técnica como política. Ex jefe parlamentario del MAS, ahora de bajo perfil, presta su experiencia como integrante de la comisión técnica paritaria que recientemente trató de hacer viable la alianza unitaria sustentada en el pacto del 23 de enero.
Sin ambages afirma que es mentira que exista acuerdo unitario de 80%, como señaló el presidente ejecutivo de Un Nuevo Tiempo, Omar Barboza.
Plantea la urgencia de que se instale una comisión política con los jefes partidista que corrija lo que para él fue una falla de origen del acuerdo: no se establecieron las reglas del juego.
Saluda el alerta lanzado esta semana por el coordinador nacional del MAS, José Antonio España, sobre alianzas parciales, pero hubiera preferido, asegura, que lo expresara antes.
-¿Según su opinión, cuál es el estado real de la alianza unitaria?
-El grado de estancamiento de las conversaciones es hoy mucho más grave y angustioso que lo que expresó José Antonio España. La respuesta que otros dieron a eso no se corresponde con la realidad. Decir que el 80% está resuelto y que todo va bien con pequeños problemas, es desconocer lo que ocurre. Veamos el caso de Zulia, que es emblemático: Ahí no hay alianza.
Proyecto Venezuela apoya a Saady Bijani (Copei) a la Gobernación, y a lo mejor el engreimiento de algunos líderes regionales los hace pensar que arrasan ese estado. Uno sabe cómo es el comportamiento electoral entre el chavismo y la oposición en Zulia y sabemos que una disidencia como la de Bijani pone en peligro esa gobernación. Si vemos Carabobo, donde el mismo gobierno admite que las tiene difíciles y (Alberto) Muller dice que es inalcanzable la ventaja que lleva (Henrique) Salas Feo, allí, salvo el MAS, ningún otro partido ha tomado la iniciativa de apoyarlo. Sorprende el caso de Bolívar: Ahí (Antonio) Rojas Suárez tiene a su favor el acuerdo de todas las organizaciones, menos de UNT. Esos son ejemplos de que no es verdad que el 80% está resuelto.
En Petare vemos a dos importantes líderes (Carlos Ocariz y William Ojeda) que pujan por mantener el liderazgo y hoy no hay solución. En el estado Sucre, un candidato que puede representar a todos, como es (Eduardo) Morales Gil, ni AD, UNT o Primero Justicia lo apoyan. En Táchira y Mérida es claro el triunfo de la oposición, y aún ahí no hay acuerdos plenos y no creo que los haya. En la Alcaldía Metropolitana hay acefalía total.
No hay ni se ha visto una disposición del campo opositor a darle respuesta a la alternativa de ganar Caracas, que sí existe. Aun por encima de la injusticia que vive Leopoldo López, de esa zancadilla del Gobierno, hay que buscar la manera de seguir teniendo presencia. Creo que hay mecanismos para dar esa respuesta...
-¿Cuáles mecanismos?
-Seleccionar una candidatura alternativa que el mismo López apoye en caso de ser inhabilitado definitivamente. No hacerlo sería jugar a una gran hipocresía. Creo que la oposición ha perdido de vista que lo importante es el país. La multiplicidad de candidaturas nos lleva inevitablemente al fracaso, inclusive en aquellos estados donde la gente siente que ya ganó.
-¿Cómo se puede organizar la alianza a estas alturas, cuando el mecanismo de las encuestas ha fracasado?
-La primera responsabilidad del liderazgo opositor es reconocer que solos no vamos para ninguna parte. Desde una región no se tiene la visión del país, esa la tienen los líderes de los partidos y son ellos los que deben evaluar el desarrollo de las candidaturas. Nosotros tenemos estadísticas de las elecciones de gobernadores de 2004 y de las presidenciales de 2006 que pueden servir como referencia para saber hacia dónde se dirigen los apoyos de los electores que se pronunciaron por una opción unitaria mediante tarjetas distintas. Pero los partidos también están obligados a reconocer los liderazgos regionales que no son de sus organizaciones.
Los mecanismos de compensación son indispensables. Cómo se puede esperar que Proyecto Venezuela respalde a UNT en Zulia si en Carabobo, UNT no respalda la candidatura obvia de Proyecto Venezuela. Aun cuando suena odioso hablar de intercambio, es necesario hablar de un mecanismo de compensaciones. Partidos pequeños que no tienen una alta figuración electoral pero que tienen líderes implantados de importancia, deben ser incluidos. Necesitamos ganar para construir gobiernos de todos, que van a ser la vitrina para el segundo combate que son las elecciones parlamentarias y las de 2012. Si no, todo se habrá perdido.
-¿Hace cuánto entraron las conversaciones globales en punto muerto?
-La mesa técnica agotó la misión para la cual fue creada, que era preparar los mecanismos para hacer las encuestas. Por decisiones que se tomaron y con las que nosotros no estuvimos de acuerdo, las encuestas se hicieron inviables. No sólo porque se inventó hacer 3 ó 4 por región, sino porque acordar que una diferencia de 7 puntos entre precandidatos es un empate que obliga a otra medición, es inexplicable. El mecanismo de encuestas pretendió sustituir la decisión política que debieron tomar los partidos. Eso dejó de ser eficiente.
Esta comisión está convertida en algo inútil para la construcción de la unidad. Lo que está planteado es instalar una mesa nacional con los máximos líderes de las organizaciones y que desde allí empiecen a organizar las alianzas. Eso además de unitario debe ser oportuno y ya estamos pecando de inoportunos. Las candidaturas del chavismo están en la calle, mientras, desde el campo de la oposición con precandidaturas en la calle lo que se crea es una sensación de frustración.
-Y por esa vía se alimenta la abstención.
-¡Claro!, esa abstención tan anhelada por Chávez. Las precariedades de las candidaturas chavistas están a la vista por como fueron seleccionadas. Esas candidaturas están en un punto donde difícilmente puedan alcanzar el propósito que les encomienda Chávez, pero si frente a eso nosotros no damos una respuesta contundente de unidad, estaremos botando la bola. Ningún partido por su cuenta es capaz de derrotar a Chávez, como tampoco lo lograrán las alianzas parciales. Eso es un peligro porque pueden quedar en el camino pretensiones de candidatos que estén pensando más en términos particulares que colectivos nacionales.
-¿Desde cuándo no se reúne la mesa técnica?
-Hace más de quince días que no nos vemos las caras.
-¿Y hace cuánto que no toman alguna decisión trascendente?
-La liquidación de esa comisión técnica la determinan las comunicaciones que enviaron las empresas encuestadoras donde advertían que ya no están en la capacidad de hacer las encuestas según el cronograma que se les entregó. Eso, por sí solo, ya decretaba que esa comisión había llegado a su punto de agotamiento. Eso no quiere decir que en algún lado no se hagan encuestas.
-¿Esas encuestas quedaron al arbitrio de acuerdos regionales y parciales?
-Para decirlo de otra manera: nosotros tenemos cerca de 3 mil candidatos de toda la oposición y esos están buscando una encuestadora. Las gestiones que nacionalmente podamos hacer para que se atiendan esas peticiones, se enfrentan en cada región con que los resultados no sean reconocidos. Hay un estado de descrédito muy grande sobre las encuestadoras porque muchas pasaron a ser parte de comandos de campaña. Ese no es un mecanismo recomendable. Pero peor es meternos en unas primarias, como en Aragua.
Yo creo que en Venezuela hay mucha experiencia en la construcción de consensos. Nada ganamos metiendo la cabeza en el hueco como el avestruz para no ver la realidad. Nos están viendo, estamos en una vitrina y si no actuamos en consecuencia vamos a desaparecer.
-¿Hay tiempo de hacer los correctivos?
-Es bastante tarde para iniciarlos, pero estamos a tiempo si hay voluntad efectiva de construir algo para el país en vez de hacerlo para algunos partidos políticos.
-¿El MAS expresó esto oportunamente?
-Nosotros desde un principio nos opusimos a la multiplicidad de encuestadoras. Pero cuando se aprueba el reglamento con los 7 puntos de diferencia para declarar empate, el MAS dijo que la comisión dejó de existir. De eso hace ya un mes. El MAS no quiere acompañar un mecanismo de engaño a la sociedad. No habría encuestas en definitiva y eso lo expresamos allí. Esto que estoy diciendo ahora no debe entenderse como una travesura, sino como el deseo de cumplir con la responsabilidad que siempre ha asumido el MAS de decir las cosas tal cual y como están ocurriendo.
-¿Algún otro partido acompañó sus críticas?
-No abiertamente. REGRESAR |
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