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José Sergio Gabrielli casi podría asumirse como emblema de la personalidad brasileña.
Es tan nativo de Bahía como el escritor Jorge Amado o los cantantes Caetano Veloso, María Bethania e Ivete Sangalo. En el mundo de los negocios se le considera el segundo hombre -¿o el primero?- más poderoso de su país. Es el presidente de Petrobras, y a quien se le responsabiliza de poner los 'peros' cuando se trata de acuerdos con Pdvsa.
Algunos de los asistentes al Congreso Mundial de Petróleo, que se realizó la semana pasada en Madrid, afirman que Gabrielli captó la atención de los asistentes -como si se tratara de una estrella de la MPB, música popular brasileña- porque tuvo el histrionismo de sus coterráneos para que una presentación en power point fuera parte de su show: habló de los planes de inversión que tiene previstos Petrobras exclusivamente en su país, gracias al descubrimiento de los yacimientos en alta mar de Tupi y Júpiter, a más de 250 kilómetros de las playas de Ipanema y Copacabana.
Esos hallazgos pusieron en duda que esta compañía petrolera continúe con algunos de sus proyectos en el exterior.
Su plan de inversiones 20082012 muestra que la prioridad para invertir el dinero -112,4 millardos de dólares- básicamente es exploración y producción en Brasil. De ese monto, sólo 16,8 millardos de dólares se desembolsarán en el extranjero, durante los próximos 4 años.
En el caso de la inversión en Venezuela, el presidente de Petrobras no ha ocultado sus diferencias, pero han sido miembros de su equipo quienes, en declaraciones a la prensa, han revelado las diferencias con Pdvsa, que comienzan con la refinería Abreu e Lima en el estado de Pernambuco, donde el reparto accionario es de 60% para la empresa brasileña y 40% para la venezolana. Los choques de ambas compañías han ocasionado un retraso de 2 años en la ejecución de las obras, y los costos de la inversión subieron de 2,5 millardos a más de 4 millardos de dólares.
Hace un año, el presidente de Petrobras aseguró que el interés de la sociedad con Pdvsa no era dinero sino recibir 200.000 barriles de crudo pesado y extrapesado de la faja del Orinoco para refinarlos en el complejo de Pernambuco. 'Lo que queremos es tener acceso al petróleo venezolano', dijo Gabrielli.
No obstante, representantes de la empresa argumentan que los planes de expansión hacen innecesaria la sociedad con Pdvsa, tanto en la refinería de Pernambuco como en los proyectos de la faja petrolífera del Orinoco. De hecho, la empresa brasileña redujo su participación de 40% a 10% en el proyecto de compañía mixta para la explotación del campo Carabobo 1, y eso obligó a un cambio en la estrategia de Pdvsa.
'Vamos a buscar nuevos socios en un proceso de competencia internacional, no sólo donde está Petrobras, en el que puede darse una participación para los socios de 30% y 10%', dijo el ministro de Energía y Petróleo, Rafael Ramírez. 'Son tres campos en el área de Carabobo donde se calcula una producción de 60.000 barriles diarios y una inversión de 8 millardos de dólares en cada campo', agregó.
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| Fecha publicada: 07/07/2008 Fuente: El Nacional Tema: petroleo
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