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El venezolano Gustavo Guerrero descubrió una historia tan apasionante como desconocida: el encargo de cinco novelas que hiciera Marcos Pérez Jiménez al escritor español Camilo José Cela. Allí nació el ensayo Historia de un encargo: 'La Catira' de Camilo José Cela, que le valió el Premio Anagrama y se presenta hoy a las 7:00 p.m. en la Fundación para la Cultura Urbana (edificio Econoinvest), con palabras de Antonio López Ortega y Alberto Barrera Tyszka.
En su libro devela cómo fueron los detalles de esa solicitud, en la que sobresale que debían afianzar el sentimiento nacionalista, proyectar el país en Europa y, sobre todo, competir con Rómulo Gallegos, quien además de novelista había sido derrocado por Pérez Jiménez.
-¿Cómo llega a esa historia de Cela?
-En un principio estaba trabajando el tema de los escritores extranjeros que habían pasado por Venezuela. Descubrí que Cela no solamente había pasado por aquí, sino que había escrito una novela venezolana. Comencé a leer La Catira, para ver cuál era la imagen que daba del país, e investigué las circunstancias de su viaje.
-¿Se conocen ediciones de ?La Catira
-En 1955, en España, y tuvo una recepción muy celebrada. A Venezuela vinieron algunos ejemplares de esa edición, y eso suscitó una polémica tremenda de la cual dejan testimonio los diarios de la época. Fue una polémica muy dura que llevó al gobierno de Pérez Jiménez a cancelar el proyecto de las cinco novelas que le había contratado.
-¿Qué dijo Gallegos?
-Absolutamente nada. Consulté con la gente allegada, y Gallegos no mencionó el incidente. Cela tenía dos autores que constituían un obstáculo: Gallegos y Miguel Otero Silva.
-¿Por qué el tema no se había investigado antes?
-Por varias razones: porque el cultivo de la memoria en estos países es un horror, no hay cultura de conservar las cosas; luego porque fue algo muy vergonzoso tanto para Cela como para el gobierno de Pérez Jiménez; y, en tercer lugar, porque Cela tuvo mucho poder en España y la gente tenía miedo.
-¿Qué dicen los seguidores de Cela?
-La semana pasada salió en España un artículo de uno de los directores de la Fundación Cela diciendo que el libro está bien, pero que tiene algunas fallas y que no está de acuerdo con que yo diga que La Catira es una novela mediocre. Se sienten incomodidades, pero el verdadero problema es ético. Otros críticos españoles han recibido mi libro con mucho entusiasmo.
-¿Cómo queda Cela en toda esta historia?
-Creo que Cela queda como un hombre extremadamente ávido, inescrupuloso y que tenía una mirada etnocéntrica de superioridad cultural frente a Venezuela. La Catira es un testimonio del desprecio que Cela tenía por Venezuela. Ahora ese libro será leído de otra manera. REGRESAR |
| Fecha publicada: 08/07/2008 Fuente: El Universal Tema: cultura
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