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Las paredes de Caracas son como un lienzo libre en el cual todo el que quiere puede pintar. Los grafiteros usan los muros limpios para expresar su arte, los partidos políticos hacen propaganda y desde hace unos años cada autoridad realiza, de manera aislada, grandes murales poco atractivos con mensajes institucionales o motivos históricos y naturales.
Mientras en la autopista Francisco Fajardo el Seniat recuerda a los ciudadanos el pago de los impuestos y exhibe un retrato del Libertador grabado sobre piezas de baldosa, la alcaldía de Libertador pinta en las calles del municipio bustos escuetos de otros próceres de la Independencia.
Al final, la falta de un plan consensuado para la intervención del paisaje urbano ocasiona que la ciudad luzca como un escenario de caos de colores, intenciones y mensajes inconexos, en opinión del arquitecto paisajista José Enrique Blondet.
El experto señaló que en muchos casos las decoraciones no fueron hechas tomando en cuenta quién las va a ver. Por ejemplo, las de las vías expresas están concebidas como cuadros, para apreciar de frente y estacionado.
'En las paredes de la ciudad debería haber obras monocromáticas, no de detalles, como flores y frutas; en las autopistas se pueden usar líneas a gran escala, que den la sensación de que hay continuidad y movimiento', explicó.
Hace poco más de una semana el Ministerio de Ambiente, junto con otros organismos, emprendió un plan para recuperar 10 distribuidores de las autopistas Francisco Fajardo y Valle-Coche. Entre las labores se encuentra el demarcado de las vías, la pintura de las paredes con colores pasteles y algunos murales.
Para María Isabel Peña, directora del Instituto de Urbanismo de la UCV, la intervención es 'pobre de pensamiento y materiales'.
Tanto Blondet como Peña consideran que el paisaje urbano necesita una oficina que se encargue de establecer al menos unos lineamientos básicos para la ejecución de trabajos, una autoridad única, de la misma manera como lo requieren el tránsito y los servicios de transporte público y aseo urbano.
'No se puede pedir una unidad en el arte, pero sí una idea de ciudad total. Debe existir una consideración mínima establecida por un comité de expertos, que decidan quién y dónde se van a hacer las intervenciones', señaló la especialista.
Blondet dijo que lo ideal sería que se abrieran concursos públicos una vez que establezcan los lineamientos. En 2001, la alcaldía de Baruta hizo una convocatoria para la decoración de un tramo de la autopista de Prados del Este. De 11 murales que compitieron resultó ganador el de Patricia Van Dalen, llamado Jardín Lumínico, el cual fue inaugurado en 2004.
El arquitecto critica que se usen las paredes para mensajes institucionales: 'El espacio público tiene una finalidad, que es el encuentro. No nos hace falta que nos digan que hay que pagar los impuestos, para eso está la publicidad'.
Pero la falta de coordinación para el embellecimiento de la ciudad no sólo está plasmada en las paredes. Los diseños diferentes de aceras y el mobiliario urbano en cada municipio son muestras de políticas aisladas de infraestructura, unas más ostentosas que otras, que -para María Isabel Peña- son las que hacen de Caracas una 'urbe de parches'.
Blondet recuerda que los jardines inertes, elaborados con materiales de construcción, fueron una opción para el rescate de sitios deteriorados y permitían la uniformidad; no obstante, la falta de mantenimiento durante años ocasionó que muchos de esos lugares se convirtieran en montones de escombros. Ahora, Min-Ambiente siembra pequeños jardines naturales en algunas zonas, que requerirán riego.
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| Fecha publicada: 08/07/2008 Fuente: El Nacional Tema: bienes
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