La palabra 'política' aparece siempre que se habla de la basura, bien para lamentar su falta o para denunciar su uso.
Leopoldo López, alcalde de Chacao, asegura que el gobierno central está interesado en que colapse el sistema de recolección de desechos en su municipio para perjudicarle, mientras que su colega de Baruta, Henrique Capriles Radonski, asegura que más que existir un trasfondo político, lo que él echa en falta es voluntad política.
Sosteniendo la estructura de recolección están unas operadoras con tarifas congeladas desde hace 6 años, desequilibrios económicos, problemas para importar repuestos y, en el caso de Chacao y Baruta, sin planta de transferencia. Detrás de coyunturas y estructuras, está la gente.
'Aquí todos se cuidan las espaldas, pero quién cuida las espaldas del ciudadano', se pregunta Néstor Pérez, presidente de Fospuca y quien dice que 'está a punto de tirar la toalla'.
Para él no sólo hay un manejo electoral del tema de la basura (la mejor muestra, dice, es ese recurso contra Cotécnica que se introdujo hace cuatro años y que el Tribunal Supremo viene a desempolvar ahora, a cuatro meses de unas elecciones), sino que al mismo tiempo hay falta de voluntad política.
Y pone un ejemplo reciente: Fospuca propuso hace un mes la conformación de mesas técnicas para tratar este problema y donde debían estar representadas las alcaldías, Ambiente y el gobierno central. La Defensoría del Pueblo se mostró interesada y se propuso coordinar estas reuniones. Cada Alcaldía envió personas sin ningún poder de decisión y lo mismo hizo Ambiente. Al final, cuenta Pérez, la iniciativa se convirtió en charlas de amigos en donde todos se veían las lágrimas y se escuchaban los mutuos sollozos.
Chacao y Baruta dijeron que el culpable era el Gobierno, Libertador reiteró su decisión de no permitir a éstos entrar en Las Mayas, Ambiente hizo mutis, y cuando las operadoras trajeron a colación el tema de las tarifas, en coro les respondieron que ese no era el tema a tratar. Afuera, la basura, indiferente a reuniones, seguía acumulándose.
La sentencia y otros males
Para el abogado y ex concejal metropolitano Orlando Contreras Pulido es evidente el uso de la basura como un arma política: 'Y si alguien tenía alguna duda, el Tribunal Supremo acaba de disiparla'.
Más moderado, su colega Enrique Sánchez prefiere no perderse en elucubraciones sobre el fin último de una sentencia que, en todo caso, califica de excesiva porque anuló todo un contrato sólo por un incumplimiento. Piensa que lo que la Sala Político Administrativa del TSJ lo que debió hacer fue ordenar que se incluyera la cláusula faltante y, eventualmente, exigirle responsabilidad patrimonial a la empresa, sobre todo considerando que se trata de un servicio que no puede suspenderse sin tomar previsiones.
Capriles denuncia por su lado que a su municipio se le ha perjudicado por ser de oposición: 'No es sólo que no podemos llevar basura a Las Mayas, sino que cuando hicimos el proyecto para tener nuestra planta de transferencia y conseguimos permisos y terrenos, unos diputados fueron a Hoyo de La Puerta a calentar el ambiente, hubo una protesta y ese mismo día, con una celeridad nunca vista, Ambiente nos revocó el permiso. Al final, más que a nosotros, perjudican a la gente'.
A propósito de la prohibición a Baruta y Chacao de descargar en Las Mayas, Juan Medina, director de Infraestructura de Libertador, explica que esa planta está siendo remodelada, y que ni siquiera la Alcaldía Metropolitana la usa. Asegura que en septiembre estará lista y tendrá una capacidad para procesar cinco mil toneladas diarias de desechos. ¿Podrán entonces Baruta y Chacao llevar su basura allí? 'Es posible', dice, pues relata que deben primero estar seguros de la operatividad real.
Para él el problema de la basura se debe sobre todo al tráfico y a la falta de conciencia ciudadana, y no cree que con reuniones vaya a avanzarse mucho.
Florentino Rodríguez, presidente de la Corporación de Servicios de la Alcaldía Metropolitana, desestima el argumento de que se utilice a la basura como arma política, y recuerda que la Alcaldía Mayor presta ayuda a Chacao desde hace tiempo. López responde: 'Sí, han ayudado y se les agradece, pero esa es su tarea. Y no justifico que por un camión que ni siquiera hace una ruta completa monten un show como lo hicieron en VTV. Eso es política en el mal sentido, porque peor que la basura de las calles es la basura política'.
Carlos Luis García, vecino del barrio El Pedregal (Chacao) no sabe mucho de leyes, pero igual no entiende cómo es que nadie en el TSJ se acordó de ellos, de los vecinos, que son al fin y al cabo los que siempre pagan los platos que se parten en las luchas entre políticos. REGRESAR |