Muchas expectativas se han trazado en las agendas noticiosas de Venezuela y Colombia sobre el encuentro de sus presidentes, Hugo Chávez y Álvaro Uribe, luego del rescate de Ingrid Betancourt. Sin embargo, ya la cancillería de Colombia anunció que serán sólo siete horas las que tendrán los mandatarios para este 'reencuentro'.
Han pasado cerca de nueve meses en los que la casi ruptura de relaciones, las discordias, la retirada de embajadores y una serie de señalamientos derivados de los computadores de alias 'Raúl Reyes', han deteriorado las dinámicas binacionales. El punto de discordia siempre han sido las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
De acuerdo con la agenda presidencial colombiana, 'Uribe llegará al estado Falcón una hora antes del mediodía local y allí, en el aeropuerto Josefa Camejo, recibirá honores militares. Por vía terrestre se trasladará al Centro de Refinación de Paraguaná y hará un recorrido por la Refinería Amuay poco antes de la reunión privada con Chávez. Posteriormente Uribe y su comitiva asistirán a un almuerzo ofrecido por el presidente anfitrión'.
Muy protocolar ha sido el listado de actividades, similar al de dos gobiernos que no han pasado por ningún tipo de sobresaltos. En efecto, se indicó que se hará 'la firma de Acuerdos y la Lectura de la Declaración Conjunta, así como a la suscripción de un acuerdo entre el Instituto Autónomo de Ferrocarriles del Estado de Venezuela, y el Ministerio de Transporte de Colombia'.
Tras las firmas, los gobernantes ofrecerán una rueda de prensa, tiempo en el cual los medios podrán tener acceso a las apreciaciones de los dos lados acerca de lo alcanzado en los temas más difíciles. Ambos mandatarios no se reúnen desde noviembre del año pasado, cuando el presidente Uribe canceló la mediación de Chávez en el tema de los rehenes de las FARC.
DESGASTADOS
Sobre la participación de Chávez como mediador, Luis Eladio Pérez, liberado en febrero por las FARC pidió al presidente colombiano considerar la posibilidad de restablecer su presencia.
Pérez dio estas apreciaciones poco antes de salir de Colombia con destino a Miami, alegando haber recibido múltiples amenazas de muerte.
Por su parte, la ex rehén colombiana, Clara Rojas, secuestrada en 2002 junto a Ingrid Betancourt, aseguró que el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, podría implicarse más en la búsqueda de la paz en Colombia.
'Chávez está desgastado, el presidente ecuatoriano, Rafael Correa también. Queda Lula', El mismo Correa dijo horas antes, sentirse 'profundamente dolido' por unas declaraciones atribuidas a la ex rehén colombo-francesa, Ingrid Betancourt, en las que justificó el bombardeo de Colombia del 1 de marzo contra las FARC en territorio ecuatoriano. 'Entendemos el sufrimiento (...), pero nadie puede justificar la agresión', sostuvo.
CON LA MISMA MONEDA
Las autoridades carcelarias de Colombia detectaron un plan de las FARC según el cual, se atacaría una prisión con el fin de liberar a rebeldes presos. La acción se haría para desquitarse el fracaso que implicó la acción del Ejército de Colombia al rescatar a la ex candidata presidencial, Ingrid Betancourt y otros 14 rehenes.
El informe del Instituto Penitenciario y Carcelario destacó: 'Un comando preparaba un ataque contra la cárcel de alta seguridad `Doña Juana', ubicada en las afueras del pueblo La Dorada, en el departamento de Caldas'. Pretendían 'una fuga masiva'. En los registros de la cárcel se cuentan 2.000 reclusos (500 pertenecen a las FARC). REGRESAR |