|
|
|
Petrocaribe, sobre el papel, es un 'órgano habilitador de políticas y planes energéticos' entre sus países miembros; pero, en la práctica, durante tres años ha sido una opción que han tenido las naciones de Centroamérica y el Caribe para comprarle a Venezuela petróleo barato y a crédito.
'La creación de equipos orientados a promover el ahorro del consumo energético y a identificar las potencialidades de explotación de energías renovables y de la industria petroquímica, constituyen las iniciativas más destacadas de la resolución elaborada por el Consejo Ministerial de Petrocaribe', dijo Rafael Ramírez, ministro de Energía y Petróleo, a finales del año pasado cuando se realizó la 4ª. Cumbre de Petrocaribe en Cuba.
En la práctica, lo tangible de este acuerdo es el crecimiento que registra esta cuenta por cobrar en el balance financiero de Petróleos de Venezuela y el aumento en las cantidades de petróleo y productos derivados que se colocan en la región. Al cierre de 2007, los países amparados con este acuerdo y otros similares adeudan 272 millones de dólares a Pdvsa; y la cuota diaria de Petrocaribe se fijó en 138.800 barriles, pero los suministros alcanzaron 56.300 barriles por día como promedio anual. Este volumen de crudo y productos no incluye a Cuba, que en promedio recibió 79.000 barriles por día durante el año pasado, según el Informe Anual de la empresa estatal. Tampoco incorpora los despachos a Bahamas, donde hasta principios de este año Pdvsa tuvo un centro de almacenamiento.
Los pronósticos para 2008, mencionados por las autoridades de la corporación, prevén que las ventas por Petrocaribe alcancen los 200.000 barriles gracias a las más recientes adhesiones de Guatemala y Honduras. De confirmarse esta cifra, el volumen que se dirige por este acuerdo representará 7,1% de las exportaciones de Pdvsa, si se asume el dato oficial de que la empresa coloca 2,8 millones de barriles diarios en el exterior.
Nuez moscada.
Petrocaribe no ha escapado a las críticas, comenzando por el hecho de que desde su creación generó división entre los países caribeños angloparlantes. Las primeras diferencias fueron las observaciones que hizo Trinidad y Tobado, que se negó a vincularse a esta asociación y desde un principio la vio como una competencia para la venta de sus hidrocarburos. 'Los productos de Venezuela van a tener una ventaja competitiva, en relación con los de Trinidad; y esto es muy significativo para nosotros', dijo hace tres años el primer ministro trinitario, Patrick Manning.
Las autoridades de Barbados también dieron a conocer sus observaciones técnicas al acuerdo: no ofrece un descuento en el precio, se sale de la estrategia que tiene ese país en el manejo de su deuda pública, e impide tener opciones con otros suplidores.
'Petrocaribe sólo permite el comercio entre organismos gubernamentales y eso pone en riesgo las inversiones regionales e internacionales del sector privado', destaca el documento preparado por Anthony Wood, representante en materia de energía de Barbados.
En otros países caribeños y centroamericanos, sus presidentes y jefes de Gobierno han elogiado el convenio, pero no han escapado a debates con dirigentes opositores, quienes dudan de la conveniencia de aceptar la cooperación venezolana.
Un precedente es el impasse diplomático entre República Dominicana y Venezuela en 2003, cuando el presidente Hugo Chávez ordenó suspender el envío de petróleo a ese país porque se consideró que el mandatario Hipólito Mejías permitió la permanencia en ese país del ex presidente Carlos Andrés Peréz, presuntamente con fines de promover una conspiración contra Chávez, según dijo el presidente venezolano.
En Venezuela, este convenio de cooperación también genera divisiones, porque se incluye dentro de la polarización política: se le critica su uso como parte de la política exterior que lleva adelante el Gobierno y las facilidades de financiamiento que otorga a los países beneficiarios.
'Existe una clara intención política de buscar apoyo para las posiciones geopolíticas en la zona y pareciera que se intenta comprar el apoyo para los proyectos del Gobierno venezolano en organizaciones internacionales', afirma el economista José Toro Hardy. 'Prácticamente, implica regalar el petróleo venezolano. Esas cuentas por cobrar de Pdvsa terminan por convertirse en pérdidas. Por ejemplo, Grenada compra petróleo a cambio de nuez moscada', agrega el experto. REGRESAR |
| Fecha publicada: 13/07/2008 Fuente: El Nacional Tema: petroleo
|
*** noticias no disponibles *** |
|