|
|
|
Para muchos, el colapso de Caracas puede ser consecuencia de la cantidad de gente que confluye en la capital, pero para especialistas como los arquitectos Marco Negrón y Alfredo Cilento, de la Universidad Central de Venezuela, y la urbanista Josefina Flórez, de la Universidad Simón Bolívar, la capital puede densificarse más, y esto sería el camino para resolver sus problemas.
La discusión sobre el asunto se desarrolló en un foro del diplomado de Gestión Ambiental Responsable de la Universidad Metropolitana, realizado el viernes. Cilento habló de la necesidad de ejercer la actividad de la construcción de forma sostenible, y de los daños que ésta ha causado al ambiente.
'La construcción interviene el ambiente para extraer recursos, lo modifica para resolver los problemas económicos y sociales y luego deposita en el ambiente escombros, con la añadidura de que cada obra demanda un terreno o parcela, que también se le quita al ambiente'. El arquitecto enumeró valores de ciudades amigables con el ambiente: edificios hechos con materiales reciclables, seguros y ubicados en terrenos estables; aprovechan los inmuebles viejos, alargan su vida y no demuelen.
Hacer ciudad pasa por hacerla compacta y densa, no sólo para que conectarse en ella sea más fácil, sino para evitar que al extenderse y dispersarse se afecte más territorio. Este concepto va a contracorriente de lo que ha sido el proceso de crecimiento de Caracas, que a principios de los años cuarenta desechó la cuadrícula mixta europea y adoptó el modelo de suburbio norteamericano con usos separados.
Negrón retomó su posición sobre los mitos que hay con respecto a la concentración de la población en el centro del país: París, la capital de Francia, tiene 10 millones de habitantes; le sigue Marsella con una población de 3 millones de habitantes, similar a la de Caracas. 'Es un país macrocefálico, e igual funciona'.
Flórez, presidenta del Instituto de Estudios Regionales y Urbanos de la USB, señaló la importancia de lograr ciudades compactas, contiguas y conectadas para reducir las emisiones de gases al ambiente y mejorar la movilidad. Ciudades con más densidad consumen menos energía, porque propician la caminata como medio de transporte.
La especialista habló de la necesidad de desincentivar la utilización del vehículo, con impuestos a la gasolina y al uso de estacionamientos. Destacó que Caracas tiene una red extensa de autopistas y muy pocas avenidas, que son las que logran tejer la ciudad compacta. Añadió que las colas generan más emisiones de dióxido de carbono al planeta. REGRESAR |
| Fecha publicada: 14/07/2008 Fuente: El Nacional Tema: bienes
|
*** noticias no disponibles *** |
|