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Vender de todo por internet. Con ese sueño empezó la compañía amazon,com a mediados de los noventa y no le ha ido mal. Además de la venta de libros y descargas de canciones -número uno y número dos en el mercado online, respectivamente- ha apilado en su carrito de ventas desde implementos deportivos y aparatos electrónicos hasta herramientas y víveres. En sus planes de futuro cercano, ya ha empezado a vender también la infraestructura que hace todo eso posible, o mejor dicho a alquilarle.
La empresa liderada por Jeff Bezos cuenta con uno de los mayores volúmenes de servidores de computadoras y discos duros en el mundo de las compañías tecnológicas -junto con Google e IBM-, apetecibles para un nuevo grupo de clientes: empresas que preferirían arrendarlos -para funciones de procesamiento, almacenaje, mensajes o bases de datos- en vez de construir sus propios centros informáticos en un almacén.
De manera similar, hace unos años Bezos decidió ofrecer el sistema de logística de la compañía a otros vendedores, desde comercios de una sola persona hasta grandes minoristas, que actualmente acumulan el 30% de las ventas del sitio de Amazon.
Cerca de 370 mil clientes se han enganchado en los servicios web de Amazon, desde programadores principiantes hasta la sección de archivos de The New York Times.
Por el Triple S: simple storage service -almacenar data por internet-, Amazon cobra 20 centavos de dólar la hora, dijo Robert Spector, un periodista de temas corporativos, durante una charla sobre la empresa en el foro de servicio al cliente de El Nacional.
La oferta de esos servicios encaja con las dos palabras de moda en el mundo online: ' cloud computing'.
Aún sin término en español, pero traducible como 'informática en las nubes', recoge la tendencia entre consumidores personales y empresas de almacenar y manejar información a través de internet en vez del disco duro de una computadora.
Como pasa con la electricidad, toda la infraestructura pesada se maneja a miles de kilómetros de distancia, y la data se transmite a través de las redes fijas e inalámbricas de gran velocidad, sin importar en realidad cómo y desde dónde.
Amazon también se muda los celulares. En abril creó el servicio Textbuyit, por el que los usuarios pueden solicitar información o adquirir productos a través de mensajes de texto.
El servicio estará enlazado al correo electrónico del usuario asociado con Amazon y el comprador tendrá la confirmación de su transacción vía mensaje de texto o correo electrónico.
En el campo multimedia, ofrece desde 2006 el Unbox, un software parecido al Tivo, por el que los usuarios pueden descargar y reproducir películas y series de televisión.
Además, a su servicio de víveres, por el cual distribuye todo tipo de alimentos, desde papas y salsas hasta vegetales y frutas, todos enlatados, implementó la modalidad de Amazon fresh: alimentos frescos hasta los hogares, aunque hasta ahora tan solo en Seattle.
'Todavía no saben si efectivamente va a funcionar', dijo Spector.
La compañía de Seattle también se está aprovechando de otro término novedoso en el desarrollo de soluciones informáticas: el crowdsourcing, que se podría traducir como la división de un trabajo en pequeñas tareas remunerables que realizan distintos trabajadores en todo el mundo.
Aunque ha sido criticada por obviar las legislaciones laborales, Amazon lo utiliza, por ejemplo, al contratar a trabajadores independientes para traducir manualmente trozos de podcasts, que luego ensambla para sus clientes, Además, creó el Amazon Mechanical Turk, un mercado virtual para que compañías y trabajadores negocien la elaboración de infinidad de tareas.
Pero el producto puramente Amazon que se vende en su portal es el Kindle, un dispositivo electrónico de fabricación propia que puede contener 200 obras bibliográficas.
En el sitio web se pueden descargar hasta 125 mil libros, en sólo 15 segundos cada uno. Spector no avizora el fin inmediato de los libros de papel, aunque elogió la comodidad de lectura en la pantalla del Kindle.
Esa comodidad viene por un precio de 359 dólares. Ya 6% de las ventas de libros por amazon.com son descargas para el Kindle.
El siguiente paso es volar. O al menos eso piensa Bezos, que invierte en la exploración espacial. REGRESAR |
| Fecha publicada: 18/07/2008 Fuente: TalCual Tema: internet
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