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| Las estadísticas del Banco Central de Venezuela (BCV) indican que en junio la inflación registró una cifra de 2,4%, lo cual determina un acumulado de 15,1% en el primer semestre del 2008, estas cifras prácticamente sepultan las estimaciones oficiales anunciadas por los voceros del régimen (19,5%). Pero más grave aún, es que la misma pudiese alcanzar un 30-32% para final de año; es decir casi el doble de la estimación divulgada. Sin embargo, el impacto inflacionario ha sido mayor en los sectores humildes 37,5% que en los sectores de mayores ingresos 29,9% de acuerdo al BCV. Los incrementos en los precios han sido 51,5% en los productos agrícolas, 35,8% en los pesqueros, 46,1% en los provenientes de la agroindustria, y 32,1% en el costo del transporte. Estas cifras alarmantes demuestran primeramente el fracaso de una política económica neoliberal heterodoxa (sub-ejecución del gasto, recorte de la emisión, incremento de tasas de interés, impuestos regresivos) puesta en marcha por el régimen. Segundo lo falaz de las predicciones oficiales en cuanto a las metas inflacionarias. Lo cual de paso no es nada nuevo, ya que la meta establecida en el 2007 fue de 12% pero la misma alcanzó la cifra de un 22,5% y en el año 2006 la anunciada fue de 12% pero esta se situó en un 17% al final del año. No olvidemos que Venezuela estuvo casi 12% por encima de la tasa inflacionaria en el 2006 y 16,1% en el 2007 con respecto al resto de los países de la América Latina REGRESAR |
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