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Los 600 concesionarios que existen en el país tienen un doble reto: además de sortear la disminución de las ventas de carros, trabajan en su defensa ante la Asamblea Nacional, para desmitificar que el sobreprecio de vehículos es una práctica común y única del sector.
Para el vicepresidente de la Federación de Asociaciones de Distribuidores de Automotores y Maquinarias, Rafael Carías, el 'exorbitante' aumento de precios de los automóviles es una distorsión del mercado automotor, que ha ganado terreno principalmente en el segmento de los vehículos usados.
'El control de las importaciones de carros y autopartes para ensamblar mermaron la capacidad productiva. Además de que son pocas las unidades que se comercializan, la carga tributaria es muy alta. Esta situación estimuló el espíritu especulativo de aquellos que poseen un vehículo de poco uso y aprovechan el mercado secundario para revenderlo a precios inimaginables', dijo Carías. En mecanismos de venta como los portales Web, el precio de los carros usados no tiene mayor control que la misma dinámica de la oferta y la demanda. Así, un vehículo como el Chevrolet Spark, que perteneció al programa Venezuela Móvil y cuya planta actualmente se encuentra paralizada por falta de insumos, se consigue 24.000 bolívares fuertes más caro al valor que posee el mismo automóvil cero kilómetros en un concesionario (33.800 bolívares fuertes).
La diferencia es aún más significativa si el vehículo que se busca es un todoterreno. Una Hyundai Santa Fe 2008 en Internet cuesta 177.000 bolívares fuertes, 45.000 bolívares fuertes más sobre el precio de 132.000 fijado por el concesionario. Si se buscan máquinas más potentes como la Jepp Grand Cherokee, la diferencia entre el precio solicitado en el website y la red de venta de la marca es de 80.000 bolívares fuertes.
'Algunos revendedores de carros se hacen llamar concesionarios y no son más que vendedores irregulares de vehículos que no pagan ningún tipo impuesto. Sus precios especulativos se los quieren achacar a un sector económico formal que ofrece garantía de venta', indicó Carías.
En tres platos.
Los representantes de la industria automotriz han evaluado las posibles teorías que justifican el hecho de que un vehículo se consiga más caro fuera del concesionario. La primera de ellas trata sobre los miles de autos que anualmente salen de las ensambladoras a costo de fábrica, gracias a la política de las compañías de ofrecer a sus trabajadores la posibilidad de obtener un vehículo. 'La persona que quiera hacer negocio adquiere una unidad cada año y luego la revende al mejor postor', comentó Carías.
La segunda teoría tiene que ver con los concesionarios. Los vendedores son los responsables de colocar en el mercado secundario unidades recién ensambladas y con poco kilometraje. 'Esto es lo que deben investigar los dueños de los concesionarios y aplicar las sanciones respectivas'.
La tercera teoría está relacionada con las personas que se dedican a la compra-venta de vehículos usados como si fuera un negocio en el que no existen cargas tributarias. 'Hay personas que como saben que la demanda sigue siendo mayor que la oferta le sacan el jugo al precio del carro', aseguró.
Impuestos como freno.
Una de las propuestas que los actores de la industria automotriz llevarán a la Asamblea Nacional es la aprobación de un impuesto para las personas o compañías que revendan vehículos. 'Cuando el vendedor de carros usados se vea obligado a dejar una buena parte del dinero del vehículo en gravámenes, allí se acaba el negocio y la especulación', destacó Carías.
El vocero enfatizó que a diferencia del mercado secundario las automotrices deben cumplir con una serie de impuestos que incrementan hasta 50% el valor del carro. Carías explicó que si un carro fabricado en el exterior le cuesta 10.000 bolívares fuertes a la importadora, se deben cancelar 4.000 bolívares fuertes de arancel (40%) y 100 bolívares fuertes en gastos de nacionalización en aduanas (1%). Sobre los 14.100 bolívares fuertes que termina costando el automóvil se debe calcular 9% del IVA. 'El carro termina costando más de 15.300 bolívares fuertes', señaló.
Dijo que los tributos están presentes en los concesionarios que tienen que cancelar sobre lo facturado la patente de industria y comercio (entre 1% y 3,4%), entregar una contribución por la Ley Orgánica de Ciencia, Tecnología e Innovación (0,5% sobre los ingresos brutos) y por la Asociación Nacional de Antidrogas (1% sobre los ingresos brutos y 0,5% en aportes financieros). REGRESAR |
| Fecha publicada: 20/07/2008 Fuente: El Nacional Tema: auto
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