| Desde hace un mes, los bancos venezolanos deben demostrar, en caso de fraude, la negligencia de los tarjetahabientes, lo que invierte los roles que, tradicionalmente, han jugado banqueros y clientes, ya que antes era el usuario el que debía probarle a la banca que había sido estafado. Con la Gaceta Oficial del mes pasado, en la que la Superintendencia de Bancos y Otras Instituciones Financieras (SUDEBAN) acata la sentencia del Tribunal Supremo de Justicia que se declaró el año pasado a favor de los usuarios bancarios, se invirtió la carga de la prueba, es decir, ahora no basta que el banco le diga al cliente que no procede una denuncia, sino que el ente tiene que probar porque no puede ser procesada. ' Al revertir la carga de la prueba, el usuario sale de esa debilidad jurídica en la que se encontraba, ahora el banco tiene que demostrarle al usuario que éste actuó negligentemente o que fue el mismo el que retiró el dinero, a través de una autoestafa. El banco no puede debitarle el dinero al usuario y después averiguar, tendrá que investigar primero.', aseguró Roberto León Parilli, presidente de la Aanuco. Eso hace pensar que los bancos verán incrementar sus gastos porque tendrán que invertir en personal y tecnología, lo que también permitirá que las instituciones financieras compitan entre si para ofrecerle mayores niveles de seguridad a sus clientes. REGRESAR |