| El control de cambio en Venezuela lleva más de cinco años con resultados que unos alaban y otros cuestionan pero todos coinciden en que su levantamiento sin cambios de política abriría las puertas a una fuga masiva de divisas. Instaurado de manera 'temporal' en febrero de 2003, tras un paro petrolero, el régimen cambiario no ha detenido la salida de divisas ni tampoco el crecimiento económico, mientras las reservas subieron de 3.000 a 33.000 millones de dólares, en medio de la mayor bonanza petrolera de la historia del país. Para el ex jefe de estudios económicos del Banco Central de Venezuela (BCV), José Guerra, la medida 'ya cumplió su propósito' de elevar las reservas y su permanencia es una traba al funcionamiento de las empresas, la producción y el comercio. 'La asignación de divisas tiene retardos por el exceso de demanda de dólares preferenciales (al cambio de 2,15 bolívares), lo que frena la economía' indicó. La vicepresidenta de la Comisión de Finanzas del Congreso, Hiroshima Bravo, ve en cambio que el mecanismo permite 'una salida controlada de las divisas en función del crecimiento de la producción nacional', sin desconocer que existen trabas que deben solucionarse para no 'entorpecer' la economía. De su lado, el ex ministro de Finanzas Rodrigo Cabezas declaró que 'el control de cambio ha permitido cinco años de crecimiento económico continuo que no se veían en 29 años', con tasas promedio del orden del 8%, según índices oficial REGRESAR |