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A pesar de que no se vislumbra una recesión económica en el horizonte venezolano en el corto o mediano plazo, la desaceleración observada en el primer semestre de este año se consolidará, generando menores tasas de expansión del Producto Interno Bruto tanto al cierre de este año como en 2009, de acuerdo con la Gerencia de Investigación Económica del Banco Mercantil.
La desaceleración de la economía configura un escenario complicado, debido a que tampoco existen expectativas razonables de obtener éxitos importantes en materia de control de la inflación, ya que no se observa una política consistente para contener el avance de los precios, sobre todo de los alimentos.
De acuerdo con el reporte de los economistas del Mercantil, actualizado durante el mes de junio, es posible esperar, para el cierre de 2008, un crecimiento de 6,2% del PIB, como resultado de una aceleración en la inyección de gasto público a la economía, debido a la coyuntura electoral. Esta proyección implica una desaceleración de 26% en la magnitud de la expansión del PIB.
Al llevar el pronóstico de comportamiento del PIB hasta 2009, los expertos consideran que habrá un crecimiento de sólo 3,8% al cierre del próximo ejercicio, lo que significa una disminución de 60% en la magnitud del crecimiento si se compara con los resultados de 2006, cuando el Producto se incrementó 10,3%.
Una de las explicaciones con mayor consenso entre los expertos es que el sector real de la economía ha llegado a niveles importantes de saturación de su capacidad instalada, por lo que muchos sectores deberían hacer inversiones urgentes en reposición y ampliación de capacidad productiva, pero el problema es que no existen las condiciones de estímulo necesarias para ello.
INFLACIÓN DE OFERTA
Estos resultados modestos para la economía, a pesar de que el país seguirá viviendo una expansión importante de sus ingresos por exportación de petróleo, conducen a presiones inflacionarias estructurales que son muy difíciles de resolver, debido a que se ha registrado un cambio en el carácter del fenómeno: ya se trata de una inflación generada por una oferta insuficiente de bienes y servicios.
Un elemento que conviene destacar del reporte de la Gerencia de Investigación Económica del Mercantil es que, en un país que se ha hecho cada vez más dependiente de las importaciones -el reporte estima que las compras externas cerrarán en 54.591 millones de dólares en 2008 y subirán a 59.098 millones en 2009-, se va a producir una disminución de los ingresos totales del Fisco, fenómeno que viene registrándose ya desde 2006.
Medido como porcentaje del PIB, los ingresos fiscales totales serán equivalente a 27,6% del Producto en 2008 y se reducirán a 25,2% al cierre del año próximo, lo cual supone que se romperá la tendencia levemente superavitaria que venía registrando el sector público desde 2005. El reporte prevé un déficit fiscal de 1,1% del PIB al cierre de 2009, mientras que se mantiene un superávit de 0,5% en 2008.
Por supuesto, estos datos no apuntan a una crisis fiscal ni mucho menos, pero muestran cómo el tamaño del gasto público deja sin mucha holgura a las cuentas fiscales, hecho que, sin duda, representa un elemento de vulnerabilidad sobre la sostenibilidad de la economía en el mediano plazo.
Aparte de la contracción real del aparato productivo privado, el reporte del Mercantil señala que el potencial de crecimiento de las exportaciones de crudo luce limitado, debido a un aumento proyectado de apenas 45.000 barriles por día de la producción petrolera en 2009 y a una mayor demanda de crudo en el mercado interno. Esta situación plantea un pronóstico de caída del PIB petrolero de 1,9% al cierre del año que viene. REGRESAR |
| Fecha publicada: 22/07/2008 Fuente: El Mundo Tema: economia
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