|
|
|
Ser ministro de agricultura en la venezuela de nuestros días es como dirigir en maracaibo una oficina para conservar los hielos eternos de 'el saladillo' o abrir en el pico el águila, arriba de apartaderos, una oficina para vender ventiladores. no hay en venezuela agricultura ni ganadería que exijan la existencia de ministerio para ese ramo de la actividad económica. la agricultura dejó de ser o se extinguió hace años cuando tres o cuatro booms petroleros sucesivos no sólo la liquidaron, sino que tuvieron ellos la caridad de enterrarla.
tan inexistente es la agricultura como actividad económica o como rama de la economía en el panorama nacional, que el ministerio del ramo, por inútil, bien podría ser liquidado sin que nada ocurra. el ministerio de agricultura es tan innecesario como era la presidencia de francia en la cuarta república de aquel país que investía sólo un cometido protocolar. cuando en la reunión conjunta del senado y de la cámara de diputados de francia iba a elegirse al presidente de la república, 'el tigre', georges clemenceau, pedía la palabra y con tono solemne preguntaba: ¿quién es el más imbécil entre los candidatos? porque había que ser muy imbécil para aspirar a ese cargo que no tenía cometido ni autoridad alguna.
aquí hoy, el presidente de la república no designa para el ministerio de agricultura a ningún militar compañero suyo de conspiración, porque sabe que no hará allí nada por falta de campo de acción. chávez, que tiene la viveza animal de un personaje de 'la picaresca', nombra a los militares para cargos fáciles, como la presidencia de mercal, dónde también fracasan. el señor elías jaua, actual ministro de agricultura, aparte de llenar las condiciones para ejercer ese cargo inútil, ha sido convertido por el presidente de la república en una especie de mueble de adorno que se lleva a todas partes. otros funcionarios rezongan, según me han dicho, por el sacrificio de permanecer, en el sitio donde se realice el programa 'aló presidente', las cuatro o cinco horas por las cuales se extiende ese programa homicida.
el ministro jaua es tan inocente y pueril que no sabe que en los automercados y abastos, donde se realiza hoy el setenta por ciento, cuando menos, de las compras de productos alimenticios al menudeo es imposible regatear. en tales establecimientos se escoge, en los estantes el producto que se desee y luego se paga en la caja. no hay allí el tradicional encuentro entre el comprador y el pulpero, separados los dos por un mostrador. el ministro jaua ha recomendado a las amas de casa, y en general a los consumidores de productos agrícolas, regatear. este pobre ministro no sabe que el automercado y el abasto de nuestros días se hicieron para eliminar el regateo fijando los precios de los productos por medio del código de barras, eso para racionalizar sus operaciones.
el capitalismo, comandante chávez, ¿no lo sabe usted?, es un sistema que racionaliza...
darangelcantv.net REGRESAR |
*** noticias no disponibles *** |
|