Aunque el regalo será posterior al aniversario 441 de Caracas que se festeja mañana, el alcalde del municipio Libertador, Freddy Bernal, prometió que para dentro de 15 días el casco central de la ciudad estará completamente restaurado y las nueves manzanas fundacionales recobrarán los aires de centro histórico.
Ese proceso irá acompañado de un proyecto de seguridad que implica la instalación de 22 cámaras de vigilancia en los lugares más concurridos de Libertador.
Impostergable será la colocación de los equipos en la avenida Baralt, sobre todo en la esquina de Capitolio, una de las zonas más inseguras y violentas de Caracas.
De acuerdo con la información suministrada por el alcalde en la redacción de Últimas Noticias, su despacho prepara gestiones para desarticular algunas bandas delictivas que actúan en las adyacencias del casco central capitalino.
Con la instalación de las cámaras, el delincuente quedará grabado incluso en plena acción delictiva, luego se aplicarán los correctivos pertinentes según el caso y de acuerdo con la actuación de los cuerpos designados a la situación.
La primera fase del proyecto contempla la instalación de 22 cámaras de alta resolución (diurna y nocturna) , colocadas en 12 manzanas -aproximadamentecuyo sistema computarizado comprende un software que permite la captación de delitos 'in fraganti'.
La idea es que la gente pueda reencontrarse y reconciliarse con el casco histórico de la ciudad, y eso no se logra con inseguridad y oscuridad.
De hecho, está planteada la inauguración del café El Grito de El Silencio, en plena plaza O'Leary, para el próximo domingo 3 de agosto.
El presidente Chávez está tan interesado en este proceso que se encargará, en los próximos días, de la apertura de ese nuevo centro que comienza a perfilarse en la ciudad.
Espacios recuperados. Esos mismos sistemas de seguridad posteriormente serán colocados en Sabana Grande, Plaza Venezuela y el bulevar Amador Bendayán, cuya recuperación final se estima para mediados del mes de septiembre.
Ese sitio, que por mucho tiempo estuvo abandonado, se convertirá en un gran paseo peatonal iluminado y vigilado por la Policía Montada que tendrá su sede allí mismo.
El sueño de Bernal es que la gente pueda caminar por la ciudad, recorrerla desde Plaza Sucre hasta Plaza Venezuela y hasta tener la posibilidad de tomar una vertiente a Los Próceres y al Paseo Los Ilustre.
Ese sueño, sin embargo, implica la negociación con los vendedores informales que aún permanecen en la calle: los de Antímano, El Cementerio y Catia.
Esa tarea, en todo caso, se la dejará al próximo alcalde que asuma la dura y compleja tarea de gobernar esta ciudad de 441 años. REGRESAR |