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Coca-Cola, McDonald's, Visa, Johnson & Johnson y Adidas son simplemente cinco marcas dentro de una larga lista de compañías trasnacionales que invaden a Pekín con motivo de los Juegos Olímpicos, haciendo una inversión de cientos de millones de dólares para consolidar la conquista del mercado de mayor atractivo en el mundo: China. Todo, en fin, se trata de abrir oportunidades a un gigantesco negocio alrededor del deporte.
Sesenta empresas, destacando, obviamente, a las multinacionales, son patrocinadoras o socios del evento, una cifra que dobla la cantidad de Atenas 2004. El dinero en movimiento obliga a sacar la calculadora. Las estimaciones varían, pero todas son impresionantes pasando desde la inversión de 1.000 millones de dólares que reconoce el Comité Olímpico Internacional de parte de los sponsors hasta los 4.000 millones de dólares que apuntan algunos estudios financieros.
Coca-Cola, por ejemplo, pagó $150 millones para ver su marca junto al logotipo de los cinco aros olímpicos como patrocinante oficial y las fotos que llegan de la ciudad muestran grandes vallas de su famosa bebida.
Así, Pekín 2008 se ha convertido en un nuevo reflejo de la comentada apertura del mercado chino al mercado internacional.
Hoy, la economía de China va en vías de pasar a ser la más grande del planeta. Su constante ascenso se ratificó con un crecimiento anual que alzanzó 11,4% en 2007. Cuatrocientas cincuenta de las quinientas empresas con mayor rentabilidad en el mundo han puesto sus dólares en China durante la última década y los Juegos Olímpicos pueden ser un envión adicional para los inversionistas.
Se habla de un país de 1.304 millones de habitantes, con un potencial de consumo enorme. Si bien la pobreza es altísima -50% de la población vive con 2.5 dólares al día-, la cantidad de dinero en movimiento es un jugoso premio. Y es que 5% de los habitantes de China entra en la tipología de 'nuevos ricos', inversores y gerentes internos beneficiados por la apertura de los mercados, pero ese porcentaje en números brutos abarca a 60 millones de personas o, mejor dicho, 60 millones de compradores con un alto poder adquisitivo.
El capitalismo más puro y duro encuentra un terreno perfecto en China y los Juegos Olímpicos son, si cabe la figura, son vistos como abono para que continúe esa contínua expansión.
El sistema político chino se mantiene bajo las viejas teorías socialistas de la era de Mao, conservando un partido único y derechos individuales restringidos, opuesto a los paradigmas de las democracias occidentales, pero su sistema económico es digno de cualquier nación que sea considerada 'neoliberal'.
Siguiendo esa línea y hablando del caso específico de Pekín, la ciudad se ha dividido en dos en el camino a la cita deportiva, atendiendo, única y exclusivamente, a razones publicitarias.
Se establecieron dos zonas, A y B. En la primera, en la cual se incluyen las avenidas y calles de mayor movimiento y actividad comercial, sólo pueden anunciarse patrocinadores oficiales y socios de los Juegos Olímpicos. Otras marcas tie- nen prohibido tener vallas allí.
La guerra por las medallas está a punto de comenzar, pero otra guerra, la de las marcas, ya explotó hace rato en Pekín.
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| Fecha publicada: 30/07/2008 Fuente: El Universal Tema: economia
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