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| Desde finales de 2006, Chávez venía amenazando con romper la intermediación financiera en Venezuela. En febrero de 2007, en uno de sus Aló Presidente, conminó a su entonces ministro de Finanzas, Rodrigo Cabezas, a ponerle el ojo a los impuestos 'chiquiticos' que a su entender pagaban los bancos. Ya desde esa fecha se comentaba que el gobierno le tenía puesto el ojo al Banco de Venezuela. Desde entonces, de manera cíclica, y dependiendo del humor del Mandatario, se repitieron las amenazas de estatizar a la banca. Una de éstas se dio luego del famoso ¿Por qué no te callas? del Rey de España. Y una de las últimas, fue el jueves 3 de julio, cuando en la Cumbre de los Países No Alineados propuso 'tomar represalias' en contra los países europeos por su Ley de Migración. En esa oportunidad arremetió específicamente contra los bancos europeos que operan en Venezuela, es decir el Grupo Santander (Venezuela), el Bilbao Vizcaya (Provincial) y el Grupo IF (Exterior). En mayo de este año coló a la opinión pública que el Banco Occidental de Descuento había acordado comprar el Banco Venezuela. Esta operación fue abortada cuando el ministro de Finanzas, Alí Rodríguez Araque, ratificó que los bancos debían vender las notas estructuradas denominadas en bolívares y respaldadas en dólares, a más tardar para el 19 de agosto, al tiempo que emitió una prohibición de adquisiciones o fusiones de bancos mientras no se cumpliera esta medida. Una estatización de la Banca Ahora, el jueves 31 de julio, el Mandatario dio un paso adelante en este sentido, al anunciar intempestivamente que nacionalizaría al Banco Venezuela, el tercer banco del país, el cual tiene 11,6% de la cartera de créditos y 11,3% de las captaciones del público. Y que, además, es uno de los pioneros en dar apoyo a las microfinanzas. Para que los lectores tengan una idea de comparación, de cada Bs.100 que tiene en activo el Banco de Venezuela, Bs.55 los direcciona a créditos, mientras que la banca pública sólo direcciona Bs.16. El Mandatario, con este anuncio ha desatado peligrosos vientos de incertidumbre en un sector. Para empezar, no se sabe cuál va a ser la reacción del empresariado, ni si habrá fuga de personal profesional, o si los usuarios reaccionarán con una estampida de sus depósitos. Y se piensa que al igual que los casos de SIDOR y las cementeras no se sabe cuál será la valorización del Banco, ni cuándo y cómo pagará Chávez por su nueva 'compra'. Nadie se explica qué persigue Chávez al hacer este anuncio sin tener concretado precio y condiciones con el Grupo Santander, para hacerse del Banco Venezuela. ¿Será crear pánico para comprar a precio de gallina flaca, tal como lo hizo con CANTV?. Otra interrogante es si éste es el primer paso para comprar otros bancos, o si va hacia una estatización de la Banca. Lo único cierto es que este es un tipo de acción que no le trae ningún bien al país. Por el contrario, condena a la actividad financiera a servir al manirrotismo de Chávez. Al cierre de este editorial, se conoció que a horas de terminar el lapso de vigencia de sus poderes habilitados, Chávez promulgó 26 decretos leyes, entre los cuales está la reforma parcial de la Ley General de Bancos y otras Instituciones Financieras. Aunque no se conoce el texto legal, se sospecha que será tan violatoria como todas las leyes bolivarianas que ha promulgado en este decenio REGRESAR |
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