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La espera fue larga. De ocho años. Ocho sin acariciar el trofeo, sin vivir y sentir las emociones de terminar un torneo con la máxima recompensa. Ahora, honor a quien honor merece. Cocodrilos es el campeón, el nuevo monarca de la LPB.
Ante su público, ante un gimnasio que vibró desde el saque inicial hasta el final del juego, el elenco capitalino corrió a velocidad de vértigo para redondear la faena y terminar con el cetro de la zafra 2008, tras vencer con un contundente score de 111-93 a Gaiteros del Zulia, en el sexto choque de la final.
Es la tercera vez que el equipo gana un título desde que adoptó la denominación de Cocodrilos, cuando la franquicia fue adquirida por Guillermo Valentiner. Pasó primero en 1992, luego en 2000 y ahora este año. También es la cuarta ocasión en la que una corona se queda en la ciudad de Caracas. Eso sucedió en el año de 1974.
Cocodrilos no quiso repetir la experiencia del año pasado, cuando el campeonato se le escapó de las manos en el séptimo de la final y salió con intensidad a la cancha.
La misión: arrollar al contrario. Un parcial de 9-2, con par de dagas desde la larga distancia del capitán Víctor David Díaz en los primeros segundos hacían presagiar lo que iba a ser el desenlace del encuentro. Sin embargo, Gaiteros luchó como pudo y cedió el lapso por sólo cuatro tantos (28-24).
Pero de allí en adelante, Cocodrilos se adueñó del partido. No hubo para más.
Aparecieron más canastos de larga distancia de Víctor David, cestas fáciles de Jack Martínez, la velocidad de Edgar Moreno y el accionar de un equipo que no mostró atisbo de cansancio.
Mientras, Gaiteros no tuvo argumentos ofensivos ante la defensa en zona y poco a poco cedió más terreno.
El último cuarto fue la apoteosis. Triple de Martínez, triple de Henry Páez, triple de Juan Herrera, triple de Kevin Freeman y un minuto antes que concluyera el partido, los aficionados comenzaron a saltar a la cancha. Desbordaron la seguridad para celebrar junto a sus ídolos, junto a los nuevos campeones, porque ya todo estaba definido.
Fueron momentos de emoción, de júbilo, también de desorden, en medio de la algarabía que casi dio al traste con la ceremonia de la premiación, que fue más corta de lo previsto.
Igualmente, la oportunidad para que el entrenador Néstor Salazar ganara su primer título, tras siete finales. Luego de intentos fallidos en 1987, 1992, 2002, 2005, 2006 y 2007, el estratega ve recompensado su esfuerzo.
Martínez: el Más Valioso
El pivot dominicano terminó con esa designación, por su invalorable aporte al conjunto.
Promedió 18,8 puntos y 12 rebotes a lo largo de la final y su desempeño en la zona interna resultó determinante para el logro alcanzado anoche por el quinteto saurio. REGRESAR |
| Fecha publicada: 06/08/2008 Fuente: El Universal Tema: deportes
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