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'Oposición rechazó inhabilitaciones y las 26 leyes'. Y duele, asusta, tener que rebatir esto aparecido ayer en la prensa. ¿Cual oposición...? Cuando después de llegar a casa de caminar tres cuadras, lo que me permite mi pierna izquierda, vi dos imágenes en la televisión que llegaron a mi corazón: una guerrera, Sofía Ímber, con sus ochenta y pico años a cuestas, su gorra y su combativo espíritu, recordándole al país lo que significa la libertad, y a CNN asegurando al mundo que en una marcha de 'tres mil' venezolanos se había protestado contra decretos e inhabilitaciones.
Por eso pregunto...¿Cuál oposición...? Antonio Ledezma, un poco después, declaraba en un reclamo justo, valedero a esta misma 'oposición' el tratamiento que se le da a su candidatura. '¿Es que ahora, después de cumplir también con una inhabilitación del gobierno, mi gente, la oposición, me va a inhabilitar a mí?'.
Y como si todo esto fuera poco para completar un cuadro trágico que nos condena al fracaso más absoluto, analistas internacionales diagnostican que 'la democracia venezolana está enferma'. En un extenso análisis apuntan a las leyes , los peligros internos, los abusos y atropellos a la Constitución, a las instituciones plegadas, serviles, y uno, Adam Isacson, se pregunta ¿por qué Hugo Chávez toma decisiones tan controvertidas con unas elecciones encima que le interesa ganar?'. Y la realidad terrible es que no es la democracia la que está enferma. Es la oposición.
Porque la democracia no puede abrirse camino en una oposición apática, irresponsable, dividida. Porque si somos 27 millones de habitantes y sólo tres mil responden en una marcha, y hoy todavía vemos candidatos dispersos sin sentido del peligro, sin unidad alguna, y lo que es peor, sin ninguna conciencia del momento que vivimos, no se puede hablar de 'democracia enferma' sino de 'oposición inmadura'. Y eso por seguir siendo respetuosa. Los casi cuatro millones que votamos 'NO' el 2 de diciembre... ¿dónde están? Esa es la respuesta al analista.
Chávez hace todas estas cosas, atenta, amenaza, decreta, impone, violenta, porque la oposición se lo permite. Porque si desde el primer momento, por poner un pequeñísimo ejemplo, cuando definió el triunfo contra su reforma de 'mierda', lo hubiéramos obligado a excusarse, si no hubiéramos llegado hasta aquí sin reclamar los cómputos finales, si nunca hubiéramos abandonado la voluntad contestaria, la democracia estaría abriéndose camino en este crucial momento de nuestra vida ciudadana.
Cada venezolano es actor de esta lucha. Pero como el sarampión, la apatía se pega. No hay nada que desanime más que el desánimo de los otros. Y no es tiempo de eso. 'Democracia muerta' editorializa El Nacional. Es muy de nosotros evadir responsabilidades, atribuir a otro lo que hicimos mal o lo que no hicimos. Chávez no es el único culpable de su muerte. Nosotros también. Leopoldo López, que sigue sin bajar la guardia, advierte que se pueden perder espacios vitales como la Alcaldía Mayor, Libertador y Sucre. Y él no ha perdido el olfato, esa intuición que lo califica, ese talento y ese coraje tan suyos.
Se está perdiendo el país por pequeñas ambiciones, por enormes mezquindades, por irresponsabilidad. Mañana será muy tarde para rectificar. La unidad tiene que nacer del sentimiento más generoso, del desprendimiento y el honor.
¡Después enderezaremos las cargas! Pero hoy nos jugamos nuestro destino de libertad y respeto. Si perdemos, lloraremos mucho más.
En manos de un 'SUCIALISMO' del que habremos sido oscuros cómplices. REGRESAR |
| Fecha publicada: 12/08/2008 Fuente: El Mundo Tema: politica
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