| El Ministro venezolano de la Vivienda, Francisco Sesto, admitió ayer que existe corrupción en los planes oficiales para dotar de vivienda 'digna y propia', pero a la vez advirtió de la ilegalidad, sin excepción, de las invasiones. 'Que ninguna familia pague, nada y a nadie, hasta no estar dentro de su vivienda y esté haciendo el papeleo de propiedad. No paguen para comprar terrenos, por proyectos ni por adjudicación' de viviendas, que de eso se encargará su despacho de manera exclusiva, exhortó Sesto en una rueda de prensa. De los 140 diferentes ministros que el Presidente del país, Hugo Chávez, ha nombrado en los actuales 28 despachos de Estado durante sus casi diez años de gestión, seis han dirigido el de Vivienda, creado hace menos de cuatro años. Chávez trasladó en junio pasado a Sesto desde la titularidad en el Ministerio de Cultura al de Vivienda, y le encomendó idear planes para disminuir un déficit actual de alrededor de dos millones de casas, para una población nacional de 27 millones. Eso es 'consecuencia del modelo capitalista', sostiene el gobernante, que dice impulsar un 'socialismo propio del siglo XXI'. 'Con métodos capitalistas no hay solución para el problema de la vivienda', repitió en junio pasado, cuando subrayó que la 'fuente principal de la solución es la participación popular' y un 'sistema integrado', pero dirigido desde el Gobierno. En este sentido, Sesto afirmó entonces y repitió hoy que 'el constructor más exitoso en términos cuantitativos ha sido el pueblo', destacó que 'alrededor del 60 por ciento' de las viviendas fueron edificadas por los propios ciudadanos, y que su intención es que continúe haciéndolo. Invasiones La mayoría de los venezolanos vive en barriadas populares construidas por sus propios habitantes, muchas levantadas en laderas de montañas o de cauces de agua, precariedad que aumenta el riesgo de siniestralidad, además del escaso acceso a servicios públicos. Ahora, dijo Sesto, será el gobierno, a través de este Ministerio, el que, por ejemplo, 'va a poner el terreno y los proyectos'. 'No paguen por proyectos (...) Nosotros vamos a aportar también los proyectos y, además, que nadie pague nada a nadie por la adjudicación' de casas en construcción o ya terminadas, agregó. Quien reciba dinero por cualquiera de estos conceptos 'es un sinvergüenza, que la mayoría de las veces está metido en cosas de corrupción o simplemente es un estafador', y el sistema nacional de vivienda que el gobierno se propone instaurar busca 'terminar con el negociado que hace mucha gente y el clientelismo', remarcó. 'En más de nueve años el gobierno ha hecho un enorme esfuerzo en el área de la vivienda (...), pero llegó el momento en el que se pueden trazar estrategias y vamos a definir políticas', agregó y advirtió que para ello se requiere de estadísticas actualizadas. 'No sabemos cuántos centros poblados existen en el país', admitió, y dijo que las últimas estadísticas sobre ello datan del año 2000, cuando existían 2.500 ciudades y pueblos, en un país que 'en cien años pasó de tener un millón de habitantes a más de 27 millones'. Sobre las intermitentes invasiones por familias que denuncian la ineficacia estatal y que han ocupado terrenos públicos y privados, así como propiedades incluso habitadas por sus propietarios o inquilinos, advirtió que la ley ordena que el Estado actúe con la Fuerza Pública, además que le prohíbe expresamente formalizar la propiedad en esos casos REGRESAR |