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Disfrutar del mar y la piscina son actividades casi infaltables de las vacaciones. Sin embargo, en ocasiones pueden ser causa de otitis en los niños, especialmente si no se toman las precauciones necesarias.
Si se cuela agua a la parte interior del oído puede causar inflamación, pero esto aun es más grave si ocurre cuando ya existe un cuadro previo de otitis externa o media.
Omar Viña, otorrinolaringólogo del Centro Médico Docente La Trinidad y del Instituto Diagnóstico de San Bernardino, insiste en que, al estar sufriendo una otitis media o externa, no se debería permitir que, por ninguna razón, el agua del mar, de la piscina o de la ducha ingrese al oído pues la humedad favorece la persistencia de la infección y demora la curación.
'Muchos pacientes sufren otitis externa por reacciones al líquido que le entra en el oído. En los casos de otitis media deben evitar el contacto con el agua si tiene un tímpano inflamado y, peor, si está perforado. Tampoco debe permitirse el ingreso de jabón, champú, enjuague ni ningún otro líquido', explica el especialista.
Aunque algunos adultos sufren otitis, es una inflamación común en niños hasta los ocho años. Viña advierte que, a los diez años, ningún chico debería sufrir episodios frecuentes de esta enfermedad. 'Si eso ocurre, se debe investigar la razón. A esa edad ya le han crecido la cara, las cavidades son más grandes y las obstrucciones han debido desaparecer, de forma natural o por tratamiento', alerta.
Son comunes en los más pequeños por razones anatómicas: sus cavidades son más pequeñas, tienden a presentar obstrucción respiratoria por adenoides, amígdalas o por cornetes grandes y son propensos a infecciones porque su organismo se defiende menos. Aunque es menos frecuente, ciertos alimentos pueden causar alergias que favorecen también las otitis, como es el caso de los lácteos en niños con intolerancia, pero siempre comienza en la vía respiratoria superior. Las otitis siempre son bacterianas.
En los niños, la otitis más frecuente es la media, causada por problemas respiratorios. Los síntomas principales suelen ser fiebre, posiblemente dolor de oídos y llanto. A veces no puede detectarse hasta que se examina el oído, especialmente si se trata de una otitis media y si son pacientes que aún no saben hablar. Las externas son más fáciles de diagnosticar porque comprometen la oreja que está por fuera, se ven y se palpan. REGRESAR |
| Fecha publicada: 18/08/2008 Fuente: El Universal Tema: salud
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