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A pesar de ser uno de los aspectos más rechazados de la propuesta de reforma constitucional, desde el 31 de julio hay una nueva geometría del poder. A través de tres nuevas figuras: autoridades regionales, autoridades únicas de área y regiones estratégicas de defensa integral, el presidente Hugo Chávez podrá designar funcionarios que dejarían vacíos de poder a gobernadores y alcaldes.
En el análisis de Victorino Márquez Ferrer y Luis Herrera Orellana, el establecimiento de una estructura de gobierno cívico-militar paralela y controlada hegemónicamente por el jefe del Estado se conecta con el artículo 44 de la Ley Orgánica de la Administración Pública, el cual coloca a la Comisión Central de Planificación como 'órgano superior de coordinación y control de la planificación centralizada'. Esta comisión se había creado en el marco de la Habilitante a través de otro decreto ley, publicado en Gaceta Oficial el 22 de junio de 2007.
Tiene como objetivo establecer 'un modelo capaz de garantizar la satisfacción de las necesidades de la sociedad, logrando la suprema felicidad social, esto es, el modelo socialista'.
La planificación centralizada anula al Consejo Federal de Gobierno, definido en el artículo 185 de la Constitución como 'el órgano encargado de la planificación y coordinación de políticas y acciones para el desarrollo del proceso de descentralización y transferencia de competencias del poder nacional a los estados y municipios'.
En la reforma rechazada el 2 de diciembre se eliminaba la descentralización como política nacional, en los términos establecidos en el artículo 158 de la Carta Magna. Con la Habilitante se pretende lo mismo a través de figuras de dudosa legalidad, opinan Márquez Ferrer y Orellana.
Comunas postergadas. A modo de anzuelo, Chávez promocionó la creación de comunas, ideadas como 'células geohumanas del territorio' en el frustrado proyecto de modificación constitucional. La oferta parecía atractiva: los ciudadanos tendrían el poder de construir su geografía y su historia. Sin embargo, estaba claro que sería un proceso a largo plazo y que lo más concreto e inminente era la creación de territorios, provincias, distritos y ciudades federales con autoridades designadas por el primer mandatario.
La Habilitante no se utilizó para darle formalidad jurídica a las comunas, pero sí para insistir en la estructura paralela de Gobierno directamente dependiente de Miraflores. Ya se ha confirmado que Chávez designará seis autoridades regionales, una menos que los siete vicepresidentes que iba a nombrar si triunfaba el 2-D.
Poco se ha dicho sobre las autoridades únicas de área, concebidas 'para el desarrollo del territorio o programas regionales', cuyos alcances serían establecidos mediante decretos posteriores, como lo estipula el 73 de la Ley Orgánica de la Administración Pública. Es evidente la similitud con el reordenamiento territorial propuesto en los artículos 11 y 16 de la reforma constitucional rechazada. El propósito se mantuvo intacto, sólo variaron los nombres.
Ahora con rango de comandante en jefe de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, Hugo Chávez también podrá nombrar cuantas regiones de defensa integral considere necesarias. REGRESAR |
| Fecha publicada: 18/08/2008 Fuente: El Nacional Tema: politica
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