El presidente de la Central de Autos Libres y por Puesto, José Luis Montoya, denunció este jueves que el plan prometido por el Ejecutivo Nacional de colocar dos efectivos militares en cada unidad de transporte público, conocido como Ruta Segura, 'brilla por su ausencia'. Además, afirmaron que no ha habido avances en las mesas de trabajo encabezadas por el Vicepresidente Ramón Carrizález hace dos meses y trece días para resolver los problemas del sector transporte.
Mostró su preocupación por las diferentes situaciones que afectan al gremio, comenzando por los altos índices de inseguridad. 'Estamos preocupados porque más de 9500 personas han caído a manos del hampa, entre ellas más de 35 buseros y más de 35 motorizados'.
Con respecto a la seguridad jurídica, Montoya afirmó que se están presentando invasiones en rutas por parte de empresas de transporte superficial y que están haciendo una competencia desleal.
También se refirió a la nueva Ley de Transporte Terreste publicada en gaceta el 2 de agosto. 'Invito a todos los transportistas a que lean esta ley, nos están desplazando, están golpeando el sector, dice que el transportista y la tarifa son una actividad social. En cualquier momento nos pueden bajar el pasaje', señaló.
El representante de los transportistas señaló que les siguen cobrando el impuesto al cual estaban exonerados cuando compraban las unidades nuevas, a pesar de que el 7 de junio el vicepresidente Carrizález 'giró instrucciones al Seniat para le reconocieran este impuesto'.
Montoya se mostró preocupado por la falta de repuestos para las unidades y señaló que la deuda condonada a los transportistas por el Gobierno no fue para los trabajadores corrientes. 'Esa deuda no fue una condenación para los normales que prestamos el servicio, fue para empresas de maletín, surgidas en el 98 y 99 y que son cercanas al gobierno', sentenció.
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